Gloria Picón Duarte y Agencias
Colombia expuso ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sus argumentos para considerar inaplicable el fallo con el que en noviembre de 2012, la Corte reconoció a Nicaragua más de 90,000 kilómetros cuadrados de territorio en el Mar Caribe, según declaró la canciller María Angela Holguín en una entrevista publicada ayer por el diario El Tiempo, de Bogotá.
“El viernes pasado un delegado de Colombia se reunió con el vicepresidente de la Corte y el secretario general para explicar las razones por las cuales hay dificultades para aplicar el fallo”, dijo.
Según Holguín, la “situación no le es ajena a la Corte, ya que el de Colombia no es el único caso” de un país al que su Constitución le prohíbe modificar las fronteras mientras no haya un tratado con la contraparte, que luego debe ser aprobado por el Congreso colombiano.
Mientras tanto, en junio pasado Nicaragua pidió ante la Comisión de Límites de la Plataforma Extendida de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), 150 millas más de plataforma continental, basándose en el artículo 76 de la convención de derechos del mar que autoriza a que se puede pedir hasta 350 millas. Colombia califica esto como expansionismo y Holguín asegura que enfrentarán esas pretensiones con determinación.
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Nicaragua ya ha expresado la disposición de conformar una comisión para buscar una solución a la aplicación del fallo, pero Holguín indicó que Bogotá esperará antes un pronunciamiento de la Corte Constitucional colombiana e insiste en que el tratado debe ser para establecer los límites entre ambos.
“Colombia está abierta al diálogo con Nicaragua para celebrar un tratado que establezca los límites y un régimen jurídico que contribuya a la seguridad y la estabilidad en la región”, dijo la canciller.
Sin embargo, el Gobierno de Nicaragua, la oposición y expertos en derecho internacional han coincidido en que no se puede negociar un tratado sobre los límites, porque el único tratado que se hará con Colombia es para aplicar el fallo debido a que hay temas comunes como la pesca y la p
rotección de la reserva Sea Flower.
“UNA VOZ SENSATA”
El obispo Eulises González, del Vicariato de San Andrés y Providencia, es hasta ahora la voz más sensata que se ha escuchado en Colombia, sobre el conflicto que ese país mantiene con Nicaragua, según el obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua Silvio Báez.
En días recientes, González ha pedido que Colombia acate el fallo de la CIJ y ha expresado su temor por un conflicto debido a las posiciones radicales de los gobiernos.
Báez estima que “lo que hay que destacar es el carácter conciliador (del obispo González), invitando a su pueblo en primer lugar a un acto de justicia, que no ha sido capaz de hacer el Gobierno colombiano, que es reconocer el juicio de la Corte”.
“En segundo lugar —agrega Báez— (González) ha hablado sobre cómo discursos confrontativos pueden poner en peligro las relaciones de países hermanos y la primera crítica que hace es al presidente (Juan Manuel) Santos. (Él) dice que el presidente Santos no abona a la paz con esta actitud de no acatar y reconoce que Nicaragua tiene el derecho de ejercer la soberanía”, manifestó el obispo auxiliar.
A criterio de Báez, el Gobierno de Nicaragua ha sabido llevar el tema con madurez y diplomacia y espera que “en Colombia prevalezca este mismo espíritu”.
Según Báez, de parte de Nicaragua no ha habido ninguna actitud de conflicto, porque lo que se ha hecho es acatar la sentencia de Corte y plantear un tratado con Colombia para buscar como implementar el fallo, “pero no para discutirlo, porque es un juicio que no se discute, Nicaragua debe defender y tomar posesión de esa plataforma marítima continental que es suya y ejercer sobre ella su soberanía”, sostuvo el religioso.
Agregó que algunas de las preocupaciones del obispo González es que el narcotráfico es fuerte en esa zona y no sabe si Nicaragua está en capacidad para afrontarla, “pero ese no es problema de él, sino del Ejército y la Policía de Nicaragua, que hasta ahora han demostrado capacidad para enfrentar este tipo de problemas”, opinó Báez.
El obispo nicaragüense también aplaudió la unidad sin distinciones partidarias que se ha generado en el país alrededor del fallo e indicó que “todos los nicaragüenses tenemos que deponer posiciones ideológicas, colores políticos y unirnos en la defensa de la nuestra soberanía”.
Mientras tanto, en junio pasado Nicaragua pidió ante la Comisión de Límites de la Plataforma Extendida de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), 150 millas más de plataforma continental, basándose en el artículo 76 de la convención de derechos del mar que autoriza a que se puede pedir hasta 350 millas. Colombia califica esto como expansionismo y Holguín asegura que enfrentarán esas pretensiones con determinación.
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