Rezaye Alvarez M.
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Un equilibrio entre políticas públicas y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio lograron constatar un grupo de economistas mediante el estudio “Objetivos del Milenio y política económica, un modelo de equilibrio general: El caso Nicaragua”, realizado por el Instituto Nicaragüense de Investigaciones Económicas y Sociales, adscrito a la UNAN.
Este estudio, con una proyección de 2015 a 2020, se basó en el impacto que tendría un incremento de cinco por ciento durante ese tiempo, en el bono productivo que el Gobierno entrega a la población, y cómo esta política contribuye al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).
Según el economista Tomás Rodríguez, el resultado de esas proyecciones es que efectivamente el bono productivo como política pública aportará a disminuir el índice de pobreza general. Este subsidio revela además una tendencia en la reducción de la pobreza urbana.
No obstante, según Rodríguez, esto debe ser matizado teniendo en cuenta que el bono productivo en el año base de la simulación (2015), “sí reduce sustancialmente la pobreza en la zona rural, lo que pasa es que una vez que la persona ha salido de la pobreza, por mucho dinero que le demos, eso ya no cambia, ya salió de la pobreza”.
El economista recalcó que el estudio no es una evaluación del bono productivo, sino más bien una evaluación del impacto de un posible incremento en el bono y sus resultados.
La presentación del informe fue durante las mesas de trabajo de la Conferencia Internacional sobre Desarrollo Humano y Enfoque de Capacidades que se realiza esta semana en la Universidad Centroamericana (UCA).
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