José Adán Aguerri
La historia de Nicaragua confirma que el conflicto como método de resolución de problemas únicamente ha contribuido a la destrucción de nuestra riqueza. Las transiciones políticas desordenadas y los conflictos políticos y sociales le han costado a nuestro país la destrucción de buena parte de su capital productivo y social, y la han situado entre los países más pobres de América Latina. Por ello es necesario evitar repetir los errores que en el pasado nos llevaron a la ruptura social.
La gran lección de la humanidad es que la creación de riqueza y la acumulación de capital físico, humano y social requieren de estados nacionales sostenibles. Y que los estados fallidos son aquellos en los que ha prevalecido la violencia entre grupos antagónicos que han renunciado al diálogo como ruta para su desarrollo económico y social.
Es por esa realidad que los nicaragüenses hemos aprendido a valorar el diálogo como la forma para resolver nuestras contradicciones y alcanzar los consensos que nos han enrumbado por la senda del crecimiento y el desarrollo.
Y es por eso, que en Cosep consideramos que el diálogo debe jugar un papel determinante para construir un mejor presente para todos los nicaragüenses, que nos debe permitir y para eso trabajamos en el sector privado, a alcanzar una Nicaragua próspera y democrática.
Ese objetivo indudablemente requiere para alcanzarse, seguir trabajando en el fortalecimiento de un Estado Democrático de Derecho, donde predomine el respeto a la Constitución y las leyes, y al principio de división de poderes que garantice independencia, transparencia y eficiencia del poder judicial y electoral.
Pero también requiere que trabajemos en los factores que impiden un mayor crecimiento económico, entre los que se destacan la infraestructura insuficiente o inadecuada; el bajo desarrollo del mercado laboral y la alta informalidad; la inadecuada capacitación de trabajadores y profesionales; la insuficiente focalización y coordinación de las políticas públicas con los requerimientos del sector privado; los altos costos o ausencia de financiamiento; y los problemas de organización de la producción.
Es por lo anterior, que el 4 de septiembre recién pasado realizamos una sesión de trabajo donde el Cosep le presentó al presidente y a su gabinete económico la Agenda Cosep 2013-2016 que contiene nuestra visión de los pilares de crecimiento a fortalecer que son: Gobernabilidad y Seguridad Jurídica, Infraestructura, Mercado laboral y formalidad, Financiamiento y la Incorporación de tecnología y mejores formas de organización de la producción.
Este documento es la continuidad de las Agendas Cosep, presentadas desde el año 2009, en las que hemos expuesto al Gobierno y a la nación nuestras propuestas para la mejora del clima de negocios basados en medidas para fortalecer la institucionalidad democrática y el desarrollo económico y social del país.
Desde esa fecha Nicaragua se ha convertido en la economía de mayor crecimiento de Centroamérica (promedio de los últimos tres años), nuestras exportaciones se han incrementado más del 80 por ciento, el empleo formal ha crecido más del 35 por ciento y las inversiones han aumentado 27 por ciento en los últimos cuatro años, entre otros indicadores relevantes.
La Agenda Cosep 2013-2016 es la segunda etapa de profundización de un esquema de trabajo basado en el diálogo y consenso. Consideramos que es necesario trabajar en una visión más estratégica que incluya los temas de productividad, educación, formalización, inversión en el marco de un estado facilitador que permita darnos mayor crecimiento económico y social sostenible y fortalezca nuestro sistema democrático.
Ese mecanismo institucional ha sido reconocido nacional e internacionalmente, ya que ha sido calificado como “excelente plataforma de objetivos y base de su interlocución e interacción con el Gobierno”; y la convierten en un “excelente programa de acción para fortalecer el sistema democrático y la economía de nuestro país”.
En este contexto hemos planteado al Gobierno la legalización de este esquema que ha venido operando de hecho desde su formalización en el 2009. El autor es presidente del COSEP.
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