Washington/EFE/AFP
Mientras el Departamento de Defensa de los Estados Unidos ampliaba sus planes de ataque a Siria, que ahora incluyen una intensa descarga de misiles durante tres días, desde el mar y el aire, el presidente sirio Bachar al Assad rechazó haber utilizado armas químicas y analiza “de cerca” la evolución de los acontecimientos en Washington, indicó el periodista Charlie Rose al adelantar una entrevista con el gobernante en Damasco.
“Habrá diferentes rondas de ataque y una evaluación después de cada una de ellas, pero todo dentro de 72 horas y con una clara indicación de cuándo hemos concluido”, indicó al periódico Los Angeles Times un funcionario militar, quien pidió mantener el anonimato al comentar los nuevos planes.
De este modo, todo parece indicar que Estados Unidos prevé que el ataque conlleve más intensidad de la planteada en un primer momento, para poder tener un impacto mayor sobre las fuerzas del régimen del presidente sirio, Bachar al Assad, que se han ido dispersando en las últimas semanas.
En principio, se desplazaron al este del Mediterráneo cinco destructores cargados de misiles Tomohawk, que serían las armas utilizadas para bombardear objetivos militares en Siria.
Sin embargo, el Pentágono incluye ahora entre los escenarios posibles también el empleo de bombarderos B-2 y B-52 de la fuerza aérea para complementar estos ataques.
- No todo está dicho ante el Congreso
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De acuerdo a estas informaciones, la Casa Blanca solicitó la pasada semana que se extendiese el número de objetivos militares más allá de los cincuenta identificados en una primera lista.
REFUTA EVIDENCIAS
Según el periodista Charlie Rose, Asad “negó tener nada que ver” con el supuesto ataque con armas químicas del pasado 21 de agosto en los suburbios de Damasco, tal y como asegura EE. UU., quien ha instado a atacar militarmente siria en respuesta a esta violación de las normas internacionales.
Asimismo, el presidente sirio evitó confirmar si tiene acceso o no a armas químicas. “No hay evidencia de que haya utilizado armas químicas contra mi propio pueblo”, aseguró Asad en la entrevista.
“Hay una clara sensación de que están siguiendo de cerca lo que está ocurriendo en Washington”, explicó Rose en el programa Face the Nation , del canal CBS.
Preguntado por este hipotético ataque, Assad “indicó que habría, entre la gente alienada con él, algún tipo de represalia”, aunque eludió comentar “la naturaleza de esa respuesta”.
La entrevista íntegra a Assad será emitida hoy lunes en el programa The Charlie Rose Show, de la CBS, el mismo día en que el presidente de EE. UU., Barack Obama, ofrece una serie de entrevistas televisivas para insistir en la importancia de atacar Siria y el martes ofrecerá un discurso a la nación para ahondar en este mensaje.
«La prueba del sentido común dice que Assad es responsable de esto (el ataque con armas químicas). Debe obligársele a rendir cuentas», dijo el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Denis McDonough.
Sin embargo, el principal asesor de Obama dijo que el gobierno carece de la «evidencia irrefutable y más allá de toda duda razonable» que piden los estadounidenses escépticos, incluidos legisladores que comenzarán esta semana a debatir si autorizan o no el ataque contra Siria
El diario alemán Bild indicó ayer que el presidente Bashar al Assad no parece haber aprobado personalmente el ataque químico del 21 de agosto pasado. La afirmación que se basa en un espionaje de telecomunicaciones del ejército alemán, llevado a cabo por un barco militar alemán, el Oker, cerca de las cosas sirias.
Assad ADVTIERTE A EE.UU.
“(El presidente sirio) tenía un mensaje para el pueblo estadounidense de que no había sido una buena experiencia para ellos el involucrarse en guerras y conflictos en Oriente Medio, y que los resultados no habían sido buenos”, señaló Rose.
Por ello, Assad instó “a los estadounidenses a comunicar al Congreso y sus líderes en Washington que no autoricen un ataque”.
McDonough reconoció que la intervención estadounidense en Siria podría implicar el riesgo de “verse arrastrado en medio de una guerra civil” y de sufrir represalias.
Los riesgos en un ataque “son múltiples”, reconoció Denis McDonough en la cadena CNN, uno de los medios en los que intervino el domingo, entre ellos el de “verse arrastrado en medio de una guerra civil en curso”.
“Tenemos que tener mucho cuidado, ser precisos en nuestros blancos, limitados en nuestra participación para justamente no vernos arrastrados” en la guerra civil, agregó, al reiterar el carácter limitado de la ofensiva prevista. “Esto no es Irak o Afganistán, no es Libia”.
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