Roy Moncada
Cuando en Managua cierran una vía, como la Avenida Bolívar, los conductores deben ingeniárselas para cruzar —entre largas filas— la capital y la Policía Nacional no da a conocer, previamente, las rutas alternas para no “encerrarse” en el embotellamiento.
El ingeniero Gerald Pentzque, exdirector de Urbanismo de la Alcaldía de Managua, comentó que la Avenida Bolívar está pensada para realizar actividades públicas, que no viola ninguna disposición urbanística, pero que al hacerlo se deben trazar rutas de “escape”.
“Es un problema de administración del tráfico. Si sabemos que vamos a cerrar aquí entonces, ¿qué hacemos en otro lado? Mandar a policías a que regulen el paso”, criticó Pentzque.
Al consultarle a Fernando Borge, vocero de la Policía Nacional, al respecto, respondió que siempre destinan el número suficiente de oficiales para la regulación operativa.
Borge dijo que cuando se cierra una vía de norte a sur, la Policía trata de disminuir el caos con la desviación por el resto de calles.
Sin embargo, el problema es que en Managua el tráfico se atora por todos lados.
El ingeniero César Avilés, miembro de la Asociación Nicaragüense de Ingenieros y Arquitectos (Ania), dijo que si existiera una calle paralela al lago Xolotlán, por ejemplo, la población no sería tan perjudicada con el cierre de las vías.
Desde el 27 de julio, cada sábado, la Avenida Bolívar es cerrada porque las escuelas de Managua realiza desfiles patrios.
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