De algo que debes estar claro es que si la relación matrimonial se fracturó fue por culpa de ambos. Así que no creas que no debés cambiar de actitud.
Primero, hablá con tu pareja para saber qué le molesta y trata de modificar esas actitudes por algo positivo, siempre y cuando esto no te haga sentir inconforme con tu vida.
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Después que una relación de pareja se acaba es muy difícil recuperarla, pero no imposible. No solo basta con pedir perdón o comprarle unas rosas a la esposa para lograr la unidad del matrimonio por segunda vez. Es más complejo. Se trata de un cambio de actitud de ambos para mejorar la relación.
Hay que reconocer que al marcharse uno de los integrantes del matrimonio dejó mucho dolor al otro u otra. Prácticamente es un duelo.
Hay llanto, sentimientos de culpa, ansiedad, entre otras reacciones que no se curan de un día a otro. Sin embargo, existen muchas parejas que luego que se dieron cuenta de lo valioso que era su vida matrimonial regresan como bien dice el dicho “con el rabo entre las patas” a buscar a su esposa o esposo, asevera el psicólogo y terapeuta de pareja del Hospital Cruz Azul, Ludendorf S. Montiel.
Pero no hay receta para los sentimientos ni para el amor. Aunque haya dolor y el que causó daño al matrimonio pide perdón y tiene la disposición de cambiar para bien, es un hecho que si aún hay amor las cosas serán de hoy en adelante de otra manera.
Eso sí debes tener mucha paciencia, recuerda que los cambios no son en semanas. Es necesario primero que descargues toda esa rabia y todas esas frustraciones que te dejó ese divorcio o separación. Es por eso que es recomendable que ambos se den un tiempo para dar oxígeno a la relación y crear proyectos en vez de lidiar con todo lo negativo.
Además, a lo hablado, lo entendido. Necesitas empezar a tener una mejor comunicación con tu pareja, hacer nuevos proyectos, salir y disfrutar de lo que no pudieron realizar la primera vez. Debes de pensar positivo y crear un nuevo mundo donde quizá no todo sea perfecto porque siempre discutirán por una u otra razón, pero sí deben saberlo hacer sin lastimar a la otra persona, explica el especialista.
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