Serena Williams, la número uno del mundo, revalidó el título del Abierto de Estados Unidos al vencer en la final por 7-5, 6-7 (6-8) y 6-1 a la bielorrusa Victoria Azarenka, segunda favorita, quien también fue la perdedora el año pasado.
La menor de las hermanas Williams también se llevó un premio de 2.6 millones de dólares, más otro millón por haber ganado las Series Open de los torneos que se han jugado este verano sobre pista rápida en Estados Unidos y dejó en 13-3 los duelos con Azarenka.
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Williams, de 31 años, logró su quinto título del Abierto de EE. UU. en las 15 participaciones que ha tenido y llegó a 17 campeonatos de Grand Slam, incluidos cinco del Abierto de Australia y de Wimbledon y dos de Roland Garros.
En lo que va de temporada Williams, quien se convirtió en la tenista de más edad en revalidar el Abierto de Estados Unidos, tiene marca de 67-4 y nueve títulos individuales, incluido también el de Roland Garros.
Para llegar a la séptima final del Abierto y vigésimo primera de un torneo de Grand Slam, venció a la italiana Francesca Schiavone (6-0, 6-1, primera ronda), a las kazakas Galina Voskoboeva (6-3, 6-0, segunda ronda) y Yaroslava Shvedova (6-3, 6-1, tercera ronda), a su compatriota Sloane Stephens (6-4, 6-1, octavos), a la española Carla Suárez Navarro (6-0, 6-0, cuartos) y a la china Na Li (6-0, 6-3, semifinales).
Azarenka, de 24 años, sigue sin ganar el Abierto de EE. UU., pero se llevó un premio de 1.3 millones de dólares además de asegurarse el segundo puesto en la clasificación mundial de la WTA.
La historia del partido fue la misma del año pasado, duelo sin descanso en la pista central Arthur Ashe entre el tenis de fuerza física de Williams, con golpes demoledores, frente al más técnico y elegante de Azarenka.
La bielorrusa intentó desde el inicio, pero el resultado fue que perdió enseguida su saque y aunque lo recuperó en el segundo (1-1) no pudo hacerle más daño a la menor de las Williams, quien aguantó a base de un poder físico hasta el undécimo juego, cuando Azarenka comenzó a sentir los efectos del brutal desgaste que había hecho y volvió a sufrir la rotura de su servicio.
Eso fue todo lo que necesitó Williams, que con su instinto asesino sentenció en el duodécimo con su saque y ganar la manga.
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