Los bateadores han aprovechado la reputación de Erasmo Ramírez de poner muchos strikes y de no andar escondiendo la pelota, para hacerlo trizas al primer picheo de cualquier turno al bate.
Al big leaguer rivense de los Marineros de Seattle le batean para un astronómico promedio de .577, por 15 hits en 26 turnos, con cuatro jonrones, al primer lanzamiento.
Entre 160 abridores de las Grandes Ligas, con al menos 50 innings recorridos esta temporada, solo a uno le dan más duro que al nica.
Ese es Brandon Morrow, de los Azulejos de Toronto, a quien al primer disparo le conectan para .583, por 14 hits en 24 turnos, con cinco cuadrangulares. Morrow está actualmente en la lista de lesionados, así que si se descuida, Erasmo podría pasar al tope de la lista.
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Barry Zito (.492), Ryan Dempster (.476), Randall Delgado (.474) y Dan Haren (.470) son otros lanzadores “tempraneados”.
De hecho, son muy pocos los tiradores que no son conectados con contundencia al primer picheo. Esto se debe a que los tiradores tratan de ponerse arriba en el conteo y ofrecen en la zona de strike el primer lanzamiento.
Para darnos una idea del éxito que tienen los bateadores en esa situación, solamente a dos tiradores les batean por debajo a .200 al primer lanzamiento. Ellos son el zurdo Martín Pérez y el derecho Jake Peavy, con idéntico promedio de .196, por 11 imparables en 56 oportunidades, a cada uno.
Solo a ocho lanzadores le batean por debajo de .250, en cambio al noventa por ciento de los tiradores les registrar un promedio superior a .300 al primer ofrecimiento que hacen a los artilleros.
Al considerado tirador más dominante de este juego, Clayton Kershaw, le batean en la temporada para .195, pero al primer picheo esa cifra se eleva a .253, con cinco de los nueve jonrones que admite este año.
Un lanzador tan cerebral como Cliff Lee, no escapa a la “maldición” del primer disparo y le batean para .360 con cinco cuadrangulares.
Matt Harvey, el sensacional tirador de los Mets que esta fuera por lesión, tiene promedio en contra de .373, pero al menos no recibe jonrón en 59 turnos. Al invencible Max Scherzer le disparan cuatro jonrones y le batean para .314 al primer lanzamiento.
A Kevin Correia, un veterano que no alcanza la estatura de “as”, pero ha logrado establecerse, le registra .311, pero encabeza a todos los tiradores al no permitir jonrón en 90 turnos.
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