Cambios en la vida familiar

Una separación no significa que la vida familiar se rompa sino que ahora es una familia distinta: uno de los padres debe salir de la casa.

Una separación no significa que la vida familiar se rompa sino que ahora es una familia distinta: uno de los padres debe salir de la casa.

El progenitor que abandone el hogar será el que verá menos a los hijos ya que el otro compartirá con ellos.

De la separación no solo sale afectada la pareja, sino también los hijos ya que ellos están acostumbrados a vivir con sus dos padres y tienen una rutina de vida que cuesta mucho abandonar.

En la mayoría de los casos son las madres quienes se quedan con los hijos, pero en algunos casos son los padres los que se hacen cargo de su crianza.

Los hijos no deben culpabilizarse de la separación de sus padres: los padres deben explicarles el porqué de la separación de la forma más clara y honesta posible.

Los hijos deben estar bien sabidos que ambos padres los aman y que siempre podrán contar con ellos.

Se debe respetar a los hijos de no expresarse de forma grosera cuando se refieran a uno de los padres, así hayan sido las circunstancias muy adversas que fueron los motivos de la separación o el divorcio.

Estas son una pequeñas pautas a seguir después de un divorcio o separación, los padres deberán asumir la responsabilidad de mantener una comunicación solo a lo que se refiere a sus hijos.

Lo más saludable es que quede una relación amistosa.

Gracias por escribirme a [email protected].

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