Este mediodía el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, declaró que su país está listo para atacar a Siria, como respuesta al ataque químico, del que aseguró es responsable el gobierno del presidente sirio Bashar al Asad.
“Estamos listos para atacar”, dijo Obama, sin embargo, aunque tiene él tiene el poder de dar la orden, indicó que la decisión se tome desde el Congreso.
«Más de mil personas fueron asesinadas, de esos cientos fueron niños que fueron gaseados por su propio gobierno… Este ataque es un asalto a la dignidad humana», agregó.
El mandatario estadounidense recalcó que la decision de atacar Siria podría darse en unos días, unas semanas o un mes, pero que se dará de manera colegiada.
Obama reclacó que la situación en Siria podría provocar una escalada en el uso de armas químicas y la proliferación de grupos terroristas y que ese tipo de amenazas «deben ser enfrentadas».
«Esto no va a ser un conflicto sin fin, no vamos a poner efectivos en el terreno. Será una acción limitada, pero tengo confianza que el regimen Asad será llevado ante los tribunales», declaró Obama.
DECISIÓN DE ÚLTIMO MINUTO
Según una nota de AP, altos funcionarios del gobierno estadounidense dijeron que el presidente Barack Obama tenía previsto emprender una acción militar contra Siria sin autorización del Congreso, pero dijo a sus asesores la noche del viernes que había cambiado de opinión.Obama anunció el sábado que quería lanzar un ataque militar, pero que buscaría la aprobación previa de los legisladores.
Los funcionarios describieron un presidente que ignoró a todos sus principales asesores de seguridad nacional, que creen que consultar con el Congreso era suficiente.
Los funcionarios dijeron que Obama pasó la semana debatiéndose sobre el papel del Congreso y tomó la decisión el viernes después de una larga discusión con su jefe de gabinete, Denis McDonough.
Agregaron que Obama decidió que buscar la aprobación haría más fuerte a Estados Unidos a pesar de que él todavía cree que tiene la autoridad para actuar en solitario. Los funcionarios del gobierno pidieron el anonimato porque no estaban autorizados a dar su nombre al discutir el proceso de toma de decisiones del mandatario.