Ramón Pineda
Agustín era capaz de dar la vida por la Nachita,
su novia, quien también decía que lo amaba. Era
un amor como el de Romeo, talvez. El día antes de
la boda, la Nachita se fue con Toño sin dejar
rastros, pero Agustín se consuela, porque con
todo, continúa siendo el hombre más enamorado
del pueblo.
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