AFP
El responsable de una comisión de Naciones Unidas sobre los derechos humanos en Corea del Norte instó a Piongyang a dejarles entrar al país, si bien las autoridades norcoreanas calificaron estos trabajos de «provocadores» y «difamatorios».
Durante cinco días, esta comisión de la ONU, primera en investigar sobre los derechos humanos en este país, escuchó los testimonios de norcoreanos que escaparon del país.
Las entrevistas tuvieron lugar en Seúl, si bien los enviados de Naciones Unidas también tienen previsto entrevistar a testigos en Japón, Tailandia, Reino Unido y Estados Unidos.
La agencia oficial norcoreana KCNA calificó los testimonios de «desechos humanos», manipulados por las autoridades surcoreanas. Los trabajos de este equipo sólo podrán anular los progresos recientes realizados en el marco de las relaciones entre Seúl y Piongyang, previno KCNA, que retransmite fielmente la línea del poder.
Piongyang, que rechaza categóricamente todas las acusaciones de abuso de los derechos humanos, no reconoce la comisión y les prohíbe la entrada en el territorio.
El responsable de los inspectores de la ONU, el exjuez australiano Michael Kirby volvió a apelar a la cooperación. «Nosotros actuaremos con respeto, buscaremos los hechos, seguiremos un proceso determinado y no tendremos prejuicios», declaró.
«La mejor manera para Corea del Norte de respondernos es con pruebas (…) y dejándonos inspeccionar los lugares, donde los presuntos abusos han tenido lugar», añadió.
El informe final será presentado al Consejo de Derechos Humanos el próximo marzo y Michael Kirby espera que las Naciones Unidos actúen según las recomendaciones de la comisión.
El presidente señaló mostrarse «muy afectado» por los testimonios, pero señaló que estos relatos no pueden ser considerados en todos los casos como prueba de actos criminales.