Central de Fukushima. LA PRENSA/AFP

El misterio de las fugas de agua radiactiva en Fukushima

¿Cómo y por qué en uno de los depósitos de agua muy radiactiva de la central de Fukushima hubo una pérdida de 300 toneladas de agua? Nadie lo sabe, ni siquiera la compañía administradora, Tepco, que prefiere no hablar demasiado del millar de depósitos del complejo.

AFP

¿Cómo y por qué en uno de los depósitos de agua muy radiactiva de la central de Fukushima hubo una pérdida de 300 toneladas de agua? Nadie lo sabe, ni siquiera la compañía administradora, Tepco, que prefiere no hablar demasiado del millar de depósitos del complejo.

El lunes 19 de agosto, Tepco anunciaba haber descubierto «charcos de agua radiactiva cerca de depósitos», y precisó después que la cantidad fugada era de 300 toneladas. El depósito defectuoso fue localizado, pero no el punto preciso donde se produjo la fuga, que seguramente duraba desde hace varias semanas y no había sido detectada.

Más de un millar de depósitos de varios tipos, que proceden de diversos fabricantes, están ensamblados en zonas despejadas alrededor de la central. Unos 350 son del mismo modelo que aquel donde se produjo la fuga, y son proporcionados por la pequeña empresa Tokyo Kizai Kogyo, confirmó a AFP un portavoz de Tepco.

Por su parte, Tokyo Kizai Kogyo, cuyo nombre no está oficialmente citado, rehusó responder a preguntas invocando «cláusulas de confidencialidad con Tepco». «La petición fue hecha por un empresa conjunta creada por Tepco y la sociedad de obras públicas Taisei Construction», se limitó a explicar el vicepresidente de Tepco, Zengo Aizawa, quien añadió que cada depósito cuesta «varias decenas de millones de yenes» (desde 100,000 euros a varios centenares de miles de euros).

El lunes 19 de agosto, Tepco anunciaba haber descubierto en la central de Fukushima "charcos de agua radiactiva cerca de depósitos", y precisó después que la cantidad fugada era de 300 toneladas.

Estas enormes piezas, de una altura de 11 metros y un ancho de 12 metros, pueden cada una almacenar 1.000 toneladas de agua, la tercera parte de una piscina olímpica. Estos depósitos están constituidos de placas de acero, y son ensamblados y sellados en el mismo lugar, con juntas de caucho expandido. «Esos modelos fueron elegidos porque podían ser entregados y montados rápidamente», admitió Tepco.

La «causa de la fuga existe probablemente en otros depósitos», admitió Aizawa en una entrevista televisada. Tepco anunció el sábado que «el depósito donde se produjo la fuga fue instalado inicialmente en otro lugar». Fue desplazado debido a un hundimiento de la losa de cemento, igual que otros dos depósitos, que tuvieron que ser vaciados como medida de precaución. Sin embargo, no se ha establecido una relación de causa a efecto entre estas operaciones y la fuga de agua radiactiva.

En el pasado, otras cuatro fugas habían sido constatadas, de menor magnitud, y posiblemente debido a problemas en las juntas.

Interrogado sobre la resistencia de los materiales a los elementos radiactivos contenidos en el agua, un portavoz de Tepco se limitó a indicar: «estos depósitos no solamente estaban preparados para almacenar agua limpia sino también agua contaminada». «El agua contaminada procede en parte del agua de mar, y contiene por tanto sal. Y el acero utilizado se oxida fácilmente, por lo que existen riesgos de perforaciones provocadas por la corrosión», aseguró por su parte el profesor Akio Hata, especialista de asuntos de contaminación.

La autoridad de regulación nuclear calificó de «grave» el incidente y lo ubicó en el «nivel 3» en la escala internacional de accidentes nucleares (Ines), que cuenta con siete niveles. Esta decisión fue tomada antes de que Tepco anunciara que el agua fugada había probablemente llegado hasta el vecino Océano Pacífico, ya contaminado por enormes cantidades de agua radiactiva procedente del subsuelo de la central y la caída de agua de lluvia contaminada, días después del accidente nuclear de marzo de 2011, tras un seísmo y un tsunami en las costas del noreste del país.

Pero algo peor podría ocurrir en otra hipótesis: «si otro maremoto o terremoto se producen, se producirían fugas masivas en estos depósitos» advirtió reiteradas veces el profesor Hiroshi Miyano, experto en el diseño de centrales nucleares.

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COMENTARIOS

  1. Rasputin
    Hace 13 años

    la pregunta inteligente aqui es, y adonde diablos fue a parar esas 300 toneladas de agua radiactiva? no me digan que al mar? porque si es asi, está peligroso de ir a bañarse al mar, no importa en que rincon, el agua radiactiva es capaz de contaminar todo el oceano.

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