Emir Alfaro/Bilwi
Tratando se sacar ánimos para transmitir al resto del equipo, el mánager del Bóer, Julio Sánchez, lucía tranquilo, aunque pensativo, luego de la derrota el sábado ante la Costa Caribe, en la final del Campeonato Nacional Germán Pomares, que significó el título para los costeños.
“Creo que estaban a nuestro alcance. Ramírez (Edgar) no llegó como acostumbra y falló en la jugada de doble play, luego el batazo por el short y se equivocó en el tirar a primera; son cosas que no están en los planes de nadie”, agregó el timonel.
“Cuando hicimos las cuatro carreras en el primer inning, dije: ‘Bueno esto está listo’, pero fallamos. No vamos a buscar culpables porque no los hay entre los jugadores, hicimos un gran torneo”.
Julio asumió toda la responsabilidad. “Aquí el único responsable soy yo, cuando el equipo pierde el mánager es el que pierde”.
“Ellos tenían a su favor la rapidez, explotan ese talento. Nos anotaron un jonrón de piernas con bases llenas, desde segunda anotan con facilidad. Nosotros para poder anotar a veces tenemos que conectar cuatro hits y ellos con un batazo entre dos llegan al plato”.
“Llegamos a la final contra pronóstico, fueron seis meses duros en los que dejamos en el camino a equipo mejor estructurado ofensivamente”, concluyó.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 B