Tintes de Vanguardia

A cincuenta años de su fundación sus nombres todavía tienen eco en la plástica nicaragüense. Sus obras e historia pueden verse en importantes colecciones de arte contemporáneo y en libros como Pintores nicaragüenses (Painters Nicaraguans y Pint dadingkra Nikarawa uplika nani) escrito recientemente por el poeta Julio Valle-Castillo.

Arnulfo Agüero

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Para conmemorar el 50 aniversario de fundación del Grupo Praxis, el Banco Central de Nicaragua publicará un catálogo de arte sobre Praxis y dedicará el Boletín Nicaragüense de Bibliografía y Documentación, número 160, dijo Jeannette Solórzano, directora de la Biblioteca Roberto Incer del BCN.

Por su parte el Instituto Nicaragüense de Cultura ha organizado una muestra de pinturas de la Colección Julio Cortázar, las que estarán expuestas hasta el 31 de este mes en el Salón de los Cristales del Teatro Nacional Rubén Darío. También están obras de pintores contemporáneos invitados.

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Consultado sobre la vigencia de los pintores Praxis que fallecieron en la reciente década, sus influencias y legado pictórico, el poeta Valle – Castillo comentó en breve:

“Leonel Vanegas (nace y muere en Managua, 1942-1987), aporta un abstraccionismo propio con nuestros materiales, fue un pintor de recia personalidad desde que comenzó.

Luis Urbina (nace y muere en Managua, 1937- 2005), me parece que dejó cuadros admirables, muy hispanoamericanos. El premio que le otorgaron en Nicaragua, donde el muralista mexicano-canadiense Arnold Belkin fue jurado, reconoce su pintura y su arte de empastes especiales.

Leoncio Sáenz (nace y muere en Matagalpa, 1935- 2008), fue el pintor neo indígena, de la familia de Oswaldo Guayasamín, Fernando de Szyszlo, Rufino Tamayo y de Francisco Toledo que se produjo en América en los años sesenta. El pintor indígena por excelencia.

Orlando Sobalvarro (Chontales 1943-Tipitapa 2009), aporta una pintura heterogénea. Su tendencia hacia el abstraccionismo es muy poética.

Genaro Lugo (Salvador 1933-Managua 2010), su tragedia es que quedó casi ciego, y lo mejor de él y que perdurará es el tríptico El canto de las razas, con el que ganó en 1967 el premio Rubén Darío en celebración del primer centenario de nacimiento del poeta.

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A cincuenta años de su fundación sus nombres todavía tienen eco en la  plástica nicaragüense. Sus obras e historia pueden verse en importantes colecciones de arte contemporáneo y en libros como Pintores nicaragüenses (Painters Nicaraguans y Pint dadingkra Nikarawa uplika nani) escrito recientemente por el poeta Julio Valle-Castillo.

Este nuevo texto multilingüe publicado por el Banco Central de Nicaragua reúne historias del grupo Praxis (Leonel Vanegas, Orlando Sobalvarro, Luis Urbina, Leoncio Sáenz, Genaro Lugo, Alejandro Aróstegui, Arnoldo Guillén, Róger Pérez de la Rocha, César Izquierdo, entre otros), de los pintores Antonio Sarria, Rodrigo Peñalba, Fernando Saravia, Armando Morales, de los primitivistas, del cartelismo de la revolución y retratistas del siglo XIX.

EN SUS INICIOS

“Estos Praxis, ya fallecidos, se identificaron con sus  estilos, alcanzando su propia personalidad, con su paleta matérica, sobria, sombría, a la vez tropical. Fueron influenciados por Rodrigo Peñalba, director de la Escuela de Bellas Artes, y Armando Morales, pintor abstracto, figurativo, neofigurativo y renacentista al mismo tiempo”, destaca Valle-Castillo.

“Hubo una época en que casi todos se parecían”, recuerda  el pintor Efrén Medina al resaltar la fuerte influencia que recibieron positivamente del abstraccionismo de Armando Morales en los años sesenta.

“Este grupo de vanguardia me impactó y particularmente Leonel Vanegas, un intelectual de izquierda, violento en su pintura, un bohemio, un praxis en su manera de pensar y pintar. Tenía su estudio Tagüe, en la Avenida 27 de Mayo, cerca donde es hoy el Hotel Intercontinental”, anota Medina.

EN RETROSPECTIVA

En 1974, la promotora de arte y escritora Mercedes Gordillo abrió la galería de arte  Tagüe (en náhuatl, color del barro rojizo). Esta  sala de arte vino a ser el tercer espacio de importancia donde se promovieron las obras de Praxis. Esta activa galería cierra en 1978.

A finales de 1981, una parte de los Praxis y otros forman la Unión Nicaragüense de Artistas Plásticos (UNAP), ubicado del cine Blanco  media cuadra  al lago, recuerda  la pintora Julie Aguirre, entre ellos estaban Leonel Vanegas, Luis Urbina, Orlando Sobalvarro, César Izquierdo, Arnoldo Guillén, Róger Pérez de la Rocha, Frank Orozco y el salvadoreño Camilo Minero.

“La idea —según Aguirre— era contar con un nuevo local e incluir a las nuevas generaciones de pintores y pintoras. Se dio espacio para talleres, recitales de poesía, se promovieron certámenes y exposiciones de artes plásticas”.

Sus biografías registran que la mayoría de los Praxis ganaron  premios en pintura, dibujo y escultura, otros recibieron entre 1988 y 1990  la Orden Independencia Cultural Rubén Darío. Las obras elogian el proceso revolucionario, el carácter crítico al Estado desaparece, se ve al arte como un “fusil artístico de la revolución”.

El Frente Sandinista pierde las elecciones, el padrinazgo cae. Sus nombres se vuelven a escuchar en 1991, cuando exponen la muestra Maestros del Grupo Praxis Primera Generación, auspiciada por el Banco Nicaragüense de Industria y Comercio.  Antes de morir Sobalvarro y Sáenz exponen sus retrospectivas en galería Epikentro y Palacio Nacional de Cultura. Sumando tres décadas en la vanguardia del color.

LA VISIÓN DE LA NUEVA GENERACIÓN

Las nuevas generaciones de estudiantes de arte solo escuchan rápidas reseñas de sus biografías de lo que fue Praxis. El concepto de pintura se amplía por el de artes visuales abriendo puertas a nuevos grupos en las bienales.

“Los Praxis son un pilar fundamental en la historia del arte nicaragüense, hicieron en su tiempo lo que de alguna manera las bienales y el arte joven hizo en esta última década”, dice el joven Wilbert Carmona, premiado dos veces por expresiones posmodernas en la Bienal de Artes Visuales de la Fundación Ortiz Gurdián.

“En los noventa todavía resonaban algo, pero a partir del 2000 no te puedo decir mucho, las bienales vinieron a darles una plataforma a los nuevos artistas que se expresan con vídeos, fotografías, instalaciones, performances, y arte con plataformas digitales”, apunta Carmona.

Para Ricardo Morales, actual director de la Escuela de Artes Plásticas Rodrigo Peñalba, Praxis, fueron un grupo contundente, tuvieron su época, contexto social y político, y  no ejercen influencia en las nuevos pintores que trabajan un abstraccionismo y realismo muy diferente.

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