Gloria Picón Duarte
La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, aseguró ayer, después de una marcha que no logró convocar a gran número de costarricenses, que Nicaragua “pretende” disputarles entre 15,000 y 17,000 kilómetros cuadrados en el mar Caribe y cerca de 20,000 kilómetros cuadrados en el Océano Pacífico. Sin embargo, el especialista en Derecho Internacional, Norman Miranda, se pregunta en qué factores de medición se basa la presidenta cuando determina cifras, ya que Nicaragua y Costa Rica no han delimitado fronteras marítimas.
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Miranda señala que al no haber una delimitación de fronteras marítimas lo que se debe hacer es negociar, o bien ir a una corte internacional para que haga las distribuciones. Agrega que Costa Rica está basando sus proyecciones en la Ley 5699 del 5 de junio de 1975, la cual es anterior a la Convención de Derechos del Mar.
“Una ley que de manera unilateral ha dispuesto que la frontera debe ser de determinada forma, cuando el geógrafo más importante de Costa Rica, Gilbert Vargas, dice que esas fronteras están por convenirse”, considera Miranda.
En su discurso Chinchilla dijo que Nicaragua manifiesta menosprecio al diálogo civilizado al “reclamar para sí nuestros derechos marítimos en Bahía de Salinas, en el Pacífico y en Bahía de San Juan del Norte, en el Caribe».
NICARAGUA DEBERÍA SENTIRSE AGRAVIADA
Sin embargo, el experto señala que es Nicaragua quien debe sentirse agraviada ya que del lado del Pacífico, Costa Rica ha tirado una línea que es inconsistente con el artículo 7 de la Convención de Derechos del Mar y proyecta a partir de la Bahía de Salinas una línea 200 millas hacia el océano Pacífico, cuyo extremo vendría a estar en la latitud del balneario Casares. “Ese trazo es unilateral y nosotros deberíamos sentirnos agraviados por ese unilaterismo”, reiteró.
Explicó que en el Atlántico, Costa Rica pretende que la frontera debería seguir la parte norte del delta del río San Juan y traza una curva con una gran convexidad hacia el norte y Nicaragua tiene argumentos para achatar esa convexidad.
Por otra parte, Chinchilla exigió “el retiro inmediato” de algunos bloques de exploración petrolera que el Gobierno nicaragüense ha negociado con firmas de Estados Unidos y España en el Caribe y el Pacífico. Sin embargo, Miranda indica que al parecer la presidenta no ha visto los mapas o sus intenciones son apropiarse de Corn Island.
“Doña Laura no ha visto los mapas. La concesión que está en fase de explotación está a 145 kilómetros al este de Laguna de Perlas y a 93 noroeste de Corn island. Según esa forma de pensar, doña Laura tendría vocación de apropiarse de Corn Island. Es absurdo, es tan absurdo que me deja desconcertado”, dijo Miranda.
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