Elízabeth Romero
El «asesinato atroz» del padre Marlon Pupiro, ocurrido hace 2 años, «ha sido impune desde un principio», pues «hay situaciones oscuras en el actuar de la Policía y del Ministerio Público», considera monseñor Miguel Mántica.
El religioso que preside una comisión nombrada por la jerarquía de la Iglesia Católica de Nicaragua para ahondar en el caso, estima que desde un comienzo se observó un interés de la Policía por cerrar el caso, lo que no debió hacer.
Además dijo que «lo doloroso» fue que pretendieron «manchar» la memoria del sacerdote. «Si alguien no merecía esto es el padre Pupiro…tenía una entrega sacerdotal grande», dijo Mántica. «Atando cabos, oyendo declaraciones uno dice, hombre, hay una intención de por medio», señaló el religioso.
Esta tarde, en la parroquia de La Concepción, municipio de Masaya, será celebrada una eucaristía en memoria del padre Pupiro.