Cuando desertó Rey Ordóñez y deslumbró al beisbol con su fildeo fantástico se dijo que el mejor shortstop de la isla no era este que impactaba con los Mets, sino otro que aún residía en Cuba, Germán Mesa. Y era cierto.
Y cuando se fue Orlando “Duque” Hernández y ayudó a los Yanquis a ganar la Serie Mundial se apreció su trabajo valiente, pero de nuevo se volvió a comentar que el mejor lanzador aún estaba en Cuba y se llamaba José Contreras. Y era cierto.
Luego Yoenis Céspedes desplegó su talento con Oakland y se le valoró alto por su potencia y productividad, pero una vez más se dijo que el verdadero “as” venía detrás y que era Yasiel Puig, catalizador de los Dodgers.
Sin embargo, parece que ahora sí desertó el mejor, José Abreu, imponente inicialista de 26 años, 6’3 pies y 250 libras, que ha destrozado brazos por donde pasa.
“Es el mejor bateador de Cuba, con tremenda fuerza hacia todas las bandas y números fuera de serie en varias de las últimas campañas”, dice el experto de Baseball America, Ben Badler.
Abreu se insertó en el equipo Todos Estrellas del último Clásico Mundial, tras batear .360 (25-9) con tres jonrones y nueve remolques. Este año, en Cuba resumió .392 y 13 jonrones, en una campaña recortada.
Antes, en 2011-12, había coleccionado con .394 y 35 jonrones, pero su mejor labor fue en 2010-11, cuando tras batear .453, con 33 tablazos y 93 remolques, fue el Jugador Más Valioso.
Ahora a esperar que el proceso de desbloqueo y declaración de agente libre sea superado y entonces veremos cuál es la billetera más flexible entre los equipos.
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