Derechos y deberes de los padres
Antes de elegir un centro educativo para sus hijos, los padres tienen derecho a conocer el proyecto educativo o ideario que recoja los principios que rigen la vida del centro. Los padres tienen derecho preferente para elegir el tipo de educación para los pequeños.
Los padres también tienen derecho a conocer las asignaturas, actividades y servicios que presta el centro, como por ejemplo el deporte, el inglés, la música, las actividades extraescolares, las instalaciones, el transporte escolar, el coste económico, la existencia de comedor, el sistema de enseñanza bilingüe y otros aspectos; que no son propiamente elementos básicos. Mayor importancia tiene la formación humana y espiritual de los alumnos y la orientación personal a través de la tutoría y el Departamento de Orientación.
Cuando los padres aceptan un colegio para sus hijos adquieren el compromiso de colaborar con los tutores y el resto de los profesores en la educación de los pequeños y a participar a través de los cauces establecidos como el consejo escolar, la asociación de padres, etc.
Otro deber de los padres es no inmiscuirse en las tareas directivas del colegio, ni adoptar actitudes fiscalizadoras, que desembocan habitualmente en desconfianzas mutuas.
¿Y los derechos del centro educativo? Tiene derecho a pedir a los padres que depositen su confianza en el ejercicio de sus funciones docentes, como la selección y formación del equipo directivo, el nombramiento de tutores, la organización escolar y el desarrollo de las actividades.
Arturo Ramo.
El Canal y su expectativa
No hay que tener extraordinaria percepción para no darse cuenta que la expectativa que se ha generado en todo el ámbito nacional es por la construcción del gran Canal Interoceánico que cruzará el Lago de Nicaragua; resulta que es una política de avanzada que ha trazado el Gobierno central con el objetivo de afianzarse en el poder. Tanto es así que se le ha dado más importancia a la concesión de Ley entregada al chino Wang Jing en forma franca y con dominio pleno, sin someterse a ninguna licitación que sería lo lógico y normativo que se experimenta tradicionalmente en todos los países democráticos cuando se proyecta y se lleva a la realidad cualquier obra. A través de dicha concesión, Wang logrará negociaciones de toda índole con fuerza de Ley en todo el sector enmarcado.
Wang hace sus exposiciones del proyecto en el exterior con el propósito de obtener crédito financiero sin el estudio de factibilidad que es lo que daría veracidad y seguridad a los inversionistas ¡cómo ven! En buen nicaragüense: “Wang está poniendo la carreta delante de los bueyes”. ¿Qué inversionista va a tener el valor financiero de poner un peso al respecto? Si para construir una módica casa de concreto es un deber presentar estudio de reglamentación a la Alcaldía Municipal para su revisión y aprobación: costos, diseño y planos arquitectónicos correspondientes. Y más problemático se vuelve dicho estudio cuando es presentado a un banco comercial para su financiamiento.
Según Wang, las características de fondo del megaproyecto son las siguientes: 286 kilómetros de longitud de costa a costa —520 metros de ancho y 27.6 metros de profundidad—. Si fuera cierto esta proyección, estamos frente a una gigantesca obra futurista en donde pasarían barcos de carga de gran calado muy superiores a los barcos de carga que cruzan el Canal de Panamá. Una obra de tal magnitud requeriría de un personal extremadamente especializado con experiencia internacional y con responsabilidad de una potencia mundial. Y para ello, tienen que realizarse estudio de prefactibilidad ambientalista, así como también, estudios económicos, sociales, jurídicos y científico-tecnológico con el objetivo de percatarse si es factible o no la construcción de la obra.
Si esta magna obra se convirtiera en una realidad, nos sacaría del estancamiento social y económico en que estamos atrapados como país subdesarrollado y dejaríamos de ser el segundo país más pobre de América Latina. Pero para ello, tenemos que cobijarnos democráticamente con la misma bandera azul y blanco y dejar a un lado el partidismo político.
Armando Lau Gutiérrez.
Totalitarismo del siglo XXI
Durante la revolución sandinista de los años ochenta no hubo democracia ni pluralismo político. La gran lección histórica que nos proporciona el fracaso de la vía marxista-leninista consiste en demostrarnos de una forma pragmática, que la creación de una sociedad socialista no puede ser impuesta dictatorialmente por una minoría revolucionaria, que adueñándose del poder político militar crea las condiciones económicas estatizantes.
En el curso de esta aventura marxista surgen inevitablemente relaciones de producción y estructuras políticas militares de carácter opresivo y explotador. La famosa dictadura del proletariado se convierte en una dictadura sobre el proletariado. Dictadura es la “concentración de la autoridad y el poder en un individuo, institución o partido político”.
La nueva clase sandinista al asaltar el poder en 1979 se apropió de los medios de producción, se convirtió en una nueva clase explotadora, pisoteó toda moral e impuso una dictadura militar férrea mediante el estado policiaco de terror a través de la censura de prensa (código rojinegro).
Las giras del presidente inconstitucional Daniel Ortega a países socialistas demuestra una vez el totalitarismo del siglo XXI.
La famosa y tristemente célebre consigna de: “Dirección Nacional Ordene”, es un ejemplo típico de este intento fracasado de haber querido implantar una dictadura que trajo luto y dolor al sufrido pueblo . Llegó el momento de castigar a los abusadores y no tolerar más el latrocinio, inmunidad e impunidad reinantes en nuestro país. No se trata de masoquismo ni de venganza sino de los errores y abusos cometidos en la década perdida. Ahora el orteguismo y sus aliados corruptos conforman una oligarquía en Nicaragua se enriquecen día a día con el sudor del sufrido pueblo.
Leonel A. Marín McEwan.
Detalles suizos
Muchas personas quisieran aprender a conducir automóviles sin tener que pagar los altos precios de un curso con un vehículo de “doble-control”. En mi país, Suiza (y otros países europeos), un padre, tío, hermano o familiar, puede acompañar al aprendiz de conductor siempre que este sea mayor de edad y que la persona que lo acompaña tenga 5 años de haber obtenido su permiso oficial de conducir sin haber cometido accidente, hasta que el novato obtiene su respectiva licencia de conducir oficial después de pasar el examen de teoría que la Policía de Tránsito exige.
Por otra parte, celebramos en Managua el 10 de agosto con mucha alegría, pero me resulta difícil ver en una celebración cultural tanta presencia policial. Comparo esta celebración con la que presencié el día de la independencia de Suiza, el primero de agosto del 2011, donde en un espectáculo de fuegos artificiales sobre el río Rhin con una asistencia de aproximadamente 100,000 personas, estaban de servicio solamente unos cincuenta policías en uniforme.
Werner Horbaty.
Rectificación de Vargas Llosa
En el artículo La quinta columna, de Mario Vargas Llosa, publicado el domingo pasado en LA PRENSA, hay un grave error que él quisiera rectificar. Una frase da a entender que las milicias de Hezbolá apoyan a los rebeldes sirios. Es sabido que Hezbolá, hechura de Irán, combate abiertamente a favor de las tropas del gobierno de El Asad.
El señor Vargas Llosa pide disculpas al diario y a todos sus lectores por este lamentable error.
Un afectuoso saludo.
María Hervás.
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