Hjalmar Ruiz Tückler (*)
Recientemente Nokia Siemens Networks (NSN) presentó su Visión Tecnológica 2020, con la cual pretende dar soluciones a los operadores para permitir el despliegue de redes de última generación y mantener o incluso aumentar su rentabilidad, aun con altos consumos de 1 Gb por persona.
Debido a la creciente demanda de datos móviles impulsada por una mayor adopción de dispositivos inalámbricos como smartphones y tabletas, los operadores de redes móviles se encuentran en la necesidad de incrementar las inversiones en redes y puntos de acceso que les permitan satisfacer dicha demanda aún cuando las mismas presionan sus márgenes de ganancia en un mercado ya altamente competitivo.
De acuerdo con la Visión Tecnológica del fabricante europeo de redes, hacia 2020 las empresas podrán lograr la operación eficiente de sus redes, que serán auto-gestionadas mediante soluciones de inteligencia artificial. Al simplificar sus operaciones de red, los operadores podrán hacer frente al crecimiento explosivo del tráfico de datos. Asimismo, les permitirá mejorar la experiencia del usuario de forma rentable y personalizada.
NSN establece seis pilares para el desarrollo de redes móviles más eficientes hacia los próximos años: 1) aumentar la capacidad mil veces; 2) reducir la latencia (espera) a milisegundos; 3) enseñar a las redes a ser conscientes de sí mismas; 4) personalizar la experiencia de red; 5) reinventar las telecomunicaciones en la nube, y 6) reducir el consumo de energía.
NSN trabaja en sus proyectos de desarrollo bajo la premisa que hasta ahora, los usuarios finales han aprendido cómo usar las redes de banda ancha móvil para enriquecer sus vidas. En el futuro, los usuarios finales enseñarán a las redes y a los dispositivos cómo evolucionar y adaptarse a los estilos de vida del año 2020. Así, el proyecto que plantea redes super inteligentes hacia 2020 se basa en el trabajo conjunto de clientes, socios, universidades e institutos de investigación, cuyos trabajos ya están dando resultados en la actualidad.
Uno de los aspectos estudiados en los últimos años por la academia, gobierno, fabricantes y empresas de telecomunicaciones es la de redes auto-gestionadas o súper inteligentes, que permitan un mejor aprovechamiento del espectro radioeléctrico, el cual está alcanzando un punto de escasez que provoca servicios ineficientes.
Al respecto, la NSN y otros investigadores buscan el desarrollo de conceptos de inteligencia artificial (AI), que permitan enseñar a las redes a ser conscientes de sí mismas y a personalizar la experiencia de la red, proyecto que se lleva a cabo en Silicon Valley en conjunto con ocho ecosistemas socios.
Se han realizado pruebas con esa tecnología que ya ha sido capaz bajo situaciones controladas de procesar un millón de mensajes por segundo, casi cercano al volumen del procesamiento de datos que necesitaría un país como Finlandia.
La compañía desarrolladora explica que para aumentar la capacidad de las redes mil veces, se impulsan investigaciones 5G junto con clientes y socios de la industria, a la vez que se coordina el desarrollo de redes heterogéneas (HetNets) en el Mobile and Wireless Communications Enablers for the Twenty-Twenty Information Society (METIS), financiado por la Unión Europea, sobre las que se han realizado pruebas para el Acceso Autorizado Compartido (ASA) para acceder dinámicamente y de forma compartida al espectro radioeléctrico que no es usado, lo que permitiría a Gobiernos y operadores una mejor administración del mismo y convertir a las estaciones bases en una parte inteligente de la red para almacenar, procesar y entregar contenido local en las proximidades del usuario final.
(*)Consultor