Lucía Navas
Una economía con buenas notas, al menos en el aspecto macro, es la antesala del primer acercamiento de cara a un nuevo programa macroeconómico que tendrá con el Gobierno de Nicaragua una delegación del Fondo Monetario Internacional (FMI), prevista a arribar hoy a Managua.
Przemek Gajdeczka, el nuevo jefe de misión del FMI para Nicaragua, es acompañado por el subdirector para el Hemisferio Occidental, Miguel Savastano, y junto al representante del organismo en el país, Juan Fernando Zalduendo, sostendrán el 6 y 7 de agosto reuniones con la Presidencia de la República, el equipo del Gabinete Económico, sindicatos y empresa privada.
Si bien la visita se anunció como una presentación oficial de Gajdeczka al frente de la relación del FMI con Nicaragua, se aprovechará para afinar las bases de la negociación del futuro programa macroeconómico que le interesa al Gobierno suscribir.
Bayardo Arce, asesor presidencial para asuntos económicos, refirió la semana pasada que han fijado octubre para iniciar formalmente las negociaciones, posterior al examen de las finanzas y la economía del país (conocido como Artículo IV) que hará el Fondo Monetario.
LA PRESIÓN DEL INSS
Mario Arana, expresidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), no espera mayores complicaciones en la evaluación del Artículo IV, porque analiza que la economía local sigue con una tendencia positiva. En el primer semestre el crecimiento económico fue del 5.2 por ciento.
“Ahí básicamente el resultado es sano”, sostiene Arana.
Celebró que el Gobierno busque el programa con el FMI porque “esa es la carta principal de presentación de sello y responsabilidad macroeconómica que atrae a los inversionistas”.
“Esto es aún más importante cuando Nicaragua quiere competir en las grandes ligas con inversiones como Tumarín y el Gran Canal Interoceánico”, dice Arana. Por ello dice que se requiere atender el tema del riesgo país que “básicamente se centra en los compromisos de deuda externa, el apego a los derechos de propiedad, a la institucionalidad creíble”.
Aunque existen problemas con las exportaciones, las que a julio registraron una disminución de 5.7 por ciento en divisas y 9.3 por ciento en volumen respecto al mismo período del año pasado.
“Todos sabemos, y el Fondo lo ha señalado, que el país debe crecer más (económicamente) para reducir las brechas de la pobreza”, apunta Arana sobre la base del próximo programa con el FMI.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 C