CIUDAD DE GUATEMALA/AFP
Un juez penal guatemalteco ordenó llevar a juicio a dos hermanos acusados planificar en 2009 la muerte de un abogado, quien en un video póstumo acusó de su muerte al entonces presidente Álvaro Colom, desatando una crisis política en este país.
El juez tercero penal, Óscar Sagastume, sin embargo también ordenó la libertad provisional en arresto domiciliar bajo fianza de los hermanos José Estuardo y Francisco Valdés Paiz, vinculados al crimen del abogado Rodrigo Rosenberg.
Los hermanos recobraron la libertad casi a la media noche del viernes, tras pagar una fianza de unos 65.000 dólares cada uno, pero no podrán abandonar el país porque quedaron arraigados. No obstante, Sagastume ordenó que los hermanos deben enfrentar un juicio oral y público al dar valor a más de 120 elementos de prueba de la Fiscalía y una Comisión de la ONU contra que impunidad (Cicig), que es querellante adhesiva en el proceso.
Entre las evidencias se encuentran grabaciones de llamadas sostenidas entre Rosenberg, los Valdés Paiz y los sicarios. El próximo 7 de agosto está prevista una audiencia de recepción de pruebas y luego el juez nombrará a un tribunal penal, aque definirá fecha y hora de inicio del debate para determinar la culpabilidad o inocencia de los acusados como autores intelectuales de la muerte del abogado.
Rosenberg fue asesinado por desconocidos el 10 de mayo de 2009 en el sur de la capital y las investigaciones determinaron que el abogado había planificado su propia muerte. Las pruebas de la Fiscalía indicaban que los hermanos Valdés Paiz, primos de Rosenberg, fueron los que contrataron a los sicarios para asesinar a un presunto extorsionador, sin saber que la víctima era el propio abogado.
El día del sepelio de Rosenberg se divulgó un video póstumo donde acusaba del crimen al ex presidente Colom. Tras la publicación del video, cientos de guatemaltecos y grupos de poder organizado salieron a las calles a exigir la renuncia del mandatario, a quien acusaban de asesino.
No obstante, una investigación realizada por la Cicig exculpó al gobernante y tuvo por demostrado que la propia víctima planificó su muerte encontrándose en un estado de depresión. Los hermanos Paiz Valdés son acusados del delito de homicidio en grado de tentativa.