Cientos de personas interrumpieron el tráfico en hora pico en una de las principales vías en Río de Janeiro y otro centenar cortó la Avenida Paulista en el centro financiero de Sao Paulo, para exigir conocer el paradero del albañil Amarildo Souza, que vivía en la favela Rocinha, y de quien se perdió la pista el 14 de julio después de que fuera interrogado en una comisaría, tras ser confundido con un narcotraficante. Este caso es una de las banderas de las manifestaciones que sacuden el país esta semana.
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