José Garth y Jerónimo Duarte
Un informe de las autoridades municipales de Prinzapolka indica que las inundaciones provocadas por las tormentas 3, 4 y 12 causaron efectos devastadores en las áreas productivas “con daños irreversibles” para la mayoría de los cultivos.
Desde el 21 de julio el Comupred ha estado en alerta porque las lluvias no han cesado, y el martes las aguas del Escondido volvieron a amenazar y salió de su cauce en unos 5.90 metros.
El alcalde Lorenzo Alanís tiene luz verde para comprar un terreno para ubicar a unas 70 familias que aún viven en lugares vulnerables a las inundaciones.
El pasado 22 de julio el alcalde dijo que la gente ubicada en el barrio Rosario Murillo se había tomado esos predios, que eran vulnerables a inundaciones, pero ahora la comuna buscará cómo reubicar a toda esta gente.
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Para colmo pobladores de una comunidad de Prinzapolka tienen que caminar diez kilómetros para poder obtener un poco de agua, otros hacen grandes esfuerzos por construir pozos y algunos se abastecen de la lluvia.
En las comunidades hay hambre. A causa de las inundaciones el 98 por ciento de los pozos artesanales están contaminados con coliformes fecales, basura, y animales muertos.
El ciento por ciento de las letrinas están rebasadas y al menos el veinte por ciento de la población se abastece de agua de lluvia.
Desde hace más de un mes las autoridades locales han hecho gestiones ante diferentes instancias y no han tenido respuestas de parte de las autoridades correspondientes.
“No hemos tenido ningún tipo de ayuda, hemos hecho las evaluaciones correspondientes y la situación sigue igual, no se ha enviado ayuda”, comentó el alcalde Eklan James Molina.

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