Con la colecta realizada el 4 y 5 de julio pasado, según Matías Miguens, director de Comunicaciones Un Techo Nicaragua, se podrán construir un poco más de 30 casas en el país.
En el año 2008 empezaron las construcciones de viviendas de emergencia, por parte de Un Techo Nicaragua. Hasta la fecha suman 1,160 casas para igual número de familias beneficiadas.
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El trabajo de ayer y hoy, de 300 voluntarios de la organización Un Techo Nicaragua, dará frutos mañana: 53 familias tendrán una casa nueva donde habitar.
Esto es parte de la segunda construcción masiva de viviendas que emprende la citada organización en el año, esta vez en los barrios Carlos Núñez, Milagro de Dios, Laureles Sur, Rubén Darío, 30 de Mayo y Cristo Viene, todos de la capital.
Matías Miguens, director de Comunicaciones Un Techo Nicaragua, comentó ayer que no solo construyen las casas junto a las familias beneficiarias, sino que también les imparten talleres de ahorro y otros temas, para que la ayuda sea integral y no asistencialista.
Desde el 2008 Un Techo Nicaragua ha cambiado 1,160 casas de lata y hasta de cartón, por unas de madera que miden 18 metros cuadrados y están colocadas en tambos.
Miguens reconoce que la necesidad de construir más casas en el país es visible por todas partes, pero debido a que el fondo para edificar depende del aporte de la sociedad y de actividades como colectas, construyen poco a poco.
PROCESO DE SELECCIÓN
El trabajo de la organización inicia meses antes de la construcción. En este tiempo los encuestadores hacen un levantamiento de los materiales predominantes de la vivienda, el número de personas y la situación económica.
Una vez que se selecciona a los más necesitados para el programa, se realiza un mayor acercamiento con las familias, previo a la construcción de las casas.
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