Lucía Vargas
La venta y consumo de drogas en el municipio de Granada se ha convertido en un serio problema que ahora trascendió de las calles y parques a los centros escolares, causando estragos en la vida de niños y jóvenes.
El tema se abordó ayer en la tarde, durante una marcha que encabezó la alcaldesa Julia Mena, junto con sus trabajadores. Autoridades policiales, del Marena, Minsa, Procuraduría y Ministerio de Educación se sumaron a esta protesta contra el incontrolable flagelo y marcharon junto con estudiantes de varios colegios.
Luisa Amanda González, delegada del Mined en el municipio, dijo que se ha confirmado que hay personas que están introduciendo drogas a los centros de estudio para el consumo de los alumnos, pero asegura que aún no se ha logrado identificar a nadie.
“Sí conocemos que las drogas se nos están metiendo a los centros educativos públicos, por ejemplo en el colegio Lorenzo Guerrero, Mercedes Mondragón, el Instituto Nacional de Oriente, Carmela Noguera y Pablo Antonio Cuadra”, dijo.
Refirió que hay personas inescrupulosas que están usando a niños y jóvenes como muleros para vender drogas en las aulas de clase, por lo que se ha impulsado una campaña de sensibilización tanto para alumnos como a padres de familia.
“Sabemos que andan niños y jóvenes con mochilas vendiendo droga. La medida es promover una campaña de sensibilización a los padres de familia y estudiantes. Vamos a impartir charlas, es una responsabilidad de todos”, señaló.
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