Miles de jóvenes marcharon ayer por las principales calles del centro de Sao Paulo y se concentraron en una plaza pública de la mayor metrópoli brasileña para un acto religioso y musical que puso fin a la Semana Misionera, programación previa a la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). La Semana Misionera fue celebrada en 40 ciudades brasileñas con actividades previas a la JMJ, que tendrá lugar a partir de mañana en Río de Janeiro.
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