Enrique Sáenz

Yo vivo bonito

Un día de estos, mientras esperaba el cambio de luz en un semáforo, quedaron delante de mí dos toyotonas de esas que intimidan con su porte y aspecto. Una en mi carril y la otra en el carril de al lado. Las camionetonas tenían dos cosas en común: el lujo que acredita su precio (cuestan varias decenas de miles de dólares) y la calcomanía que portaban en los vidrios traseros, con esos raros dibujos encendidos de los sicodélicos colores que adornan las fanfarrias orteguistas. En ambas calcomanías se destacaba la frase: yo vivo bonito.

Mi primera reacción fue de risa ante semejante desfachatez. Porque claro, resultaba patente que los dueños de los lujosos vehículos, en efecto, viven bonito. Y no tienen el más mínimo empacho en exhibirlo.

Inmediatamente vino la reflexión sobre el círculo de los nuevos ricos, integrado principalmente por comensales del régimen orteguista. Testaferros, beneficiarios de concesiones y titulares de contratos amañados. Todos comparten la misma arrogancia y cargan la misma desfachatez como estandarte. En esos caudales desembocan las reservas del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), las compras y contrataciones del Estado sin licitación, los turbios negocios con los fondos de la cooperación petrolera venezolana, al igual que las otras fuentes que alimentan la desenfrenada ambición que corre sin cauce al amparo del control absoluto del poder.

Un poder que concede indulgencias y reparte impunidades. Igual que en la época de Zelaya. Igual que en la dictadura somocista. Igual que con Alemán. Triste historia.

De repente se acerca a las camionetonas el tropel de limpia parabrisas, vendedores ambulantes y malabaristas que han construido su hábitat laboral en los semáforos. Se acercan y rápidamente se alejan, ahuyentados seguramente por el rostro hostil del conductor, alguna expresión despreciativa o por los vidrios ahumados.

Me quedé preguntando:

¿Qué pensarán o sentirán todos esos pobres al acercarse o alejarse de las flamantes camionetonas portadoras del estandarte “yo vivo bonito?

¿Qué pensarán o sentirán los desempleados y subempleados cuando, apretujados en los buses, apiñados en las paradas, caminando a medio sol o ganándose la vida a la intemperie, ven pasar, todos fachentos, a los nuevos ricos ostentando en sus partes traseras el “yo vivo bonito”?

Algunos recordarán sus camisetas, tan parecidas a las calcomanías de las camionetonas, con los mismos colores sicodélicos y los mismos dibujos, pero tan distantes. Más temprano o más tarde tendrán que llegar a la conclusión de que hay dos maneras de vivir bonito en el régimen orteguista. Los que viajan en las camionetonas y los que comen salteado.

La verdad es que esas calcomanías, en esas camionetonas, son un himno a la falta de vergüenza y una bofetada cotidiana a la pobreza y apremios que padece la mayoría de los nicaragüenses. En particular, son un escarnio para quienes todavía siguen esperanzados con futuros tiempos de abundancia, gracias a la providencia mesiánica de la pareja presidencial.

Ahí es donde cumplen su papel los embustes que la caudalosa campaña oficial ha ido apilando en las mentes ingenuas a lo largo de estos años. La tierra prometida llegará en forma de canal. El maná caerá a la par de una refinería. Seremos bendecidos con el retorno del algodón. Y prosperados con el puerto de aguas profundas en el Caribe.

En un país donde todos los déficits son agudos: déficit de empleos, déficit educativos, déficit de democracia, déficit de la balanza de pagos, déficit salariales, tal vez el principal déficit sea el déficit de vergüenza. Un déficit que indudablemente será muy difícil de saldar.

Ahí está el ejemplo de los flamantes ocupantes de las flamantes camionetonas, con su flamante rótulo: yo vivo bonito. El autor es diputado

COMENTARIOS

  1. FALTA DE MEMORIA
    Hace 13 años

    Permítame don Enrique una apostilla a su interesante escrito donde describe la regaladera de chicha en la pachanga de ciertos gobiernos que ha tenido Nicaragua y que reparten concesiones e inmunidades a sus allegados le falto poner el gobierno nefasto del FSLN entre el 19 de Julio 1979 y abril de 1990 cuando una inmunidad concedida por gobierno y dirección nacional de verdad podía salvar no solo la bolsa sino también la vida

  2. Deborah Pichardo Beer
    Hace 13 años

    El articulo esta bien, pero este sñor diputado tambien *Vive Bonito* me pregunto si el se hara la misma pregunta?

  3. Ronoel Acevedo
    Hace 13 años

    Déficit se refiere a la falta o escasez de algo. En estos casos no cabe la palabra Déficit porque ni siquiera conocen el significado de Verguenza menos pensar en un Déficit de esta.

  4. Hace 13 años

    cimentar la propaganda del gobierno, y agregar una vneda mas sobre los ojos de los nicas. Y entonces me pregunto es eso vivir bonito? y que realmente es la expression de vivir sano y bonito en nuestro pais? Porque eso de la camionetonas, es tan solo una expresion de la desigualdad social y economica que nos atenaza hasta las cachas.

  5. Hace 13 años

    Estoy de acuerdo con lo que dice el articulista, pero me gustaria agregar algo mas, y que en mi concepto es una verdadera infamia gubernamental, me refiero ver reportajes; en los cuales los moradores de una zona o de un barrio, se quejan de las condiciones infrahumanas en que viven, hacinados, sin servicios basicos, rodeados de aguas putrefactas y las consabidas nubes de moscas y mosquitos, haciendo sus agostos sobre esa poblacion y la comuna gastando dinero en actos inocuos pero necesarios para

  6. Martin Gallegos
    Hace 13 años

    El mayor desliz que comenten estos nuevos ricos es el pecado contra los pobres producto de su indiferencia, fingir no ver. Ignorar las inmensas muchedumbres de mendigos, sin techo, sin cuidados médicos y, sobre todo, sin esperanza de un futuro mejor, es tapar el solo con un dedo, ignorar que cada día la gente come menos, es la peor ironía que a diario hacen con su ostentación….

  7. Jairo Moncada
    Hace 13 años

    Deborah, tener camioneta no es malo, el diputado con su salario de 4 mil dolares puede pagarse un buen vehículo, eso no tiene nada de malo. Pero echarle en la cara a la gente: YO VIVO MEJOR QUE VOS! y peor aun, estos orguistas que se las dan de pobres, es una barbaridad. También me he encontrado estos camionetones con estos rotulos, y efectivamente debería darles verguenza burlarse del 70% de este pueblo que vive en miseria

  8. Ruben
    Hace 13 años

    El lujo de unos pocos es un insulto contra la miseria de las grandes masas.

  9. Emilio
    Hace 13 años

    interesante articulo.. pero consulto… ser diputado en Nicaragua no es también Vivir Bonito???? (Con megasalarios, libre consumo de combustible, exonerados de impuestos, Inmunidad, etc) yo con un puesto de Diputado «Viviría Maravilloso»

  10. lencho
    Hace 13 años

    Aqui estan reflejado los extremos del sandinismo. Los que podemos contar con los dedos de las manos, como son los de las camionetonas, y la gran mayoria como son los pobres. Y es una paradoja que son estos últimos los que mantienes en el poder a los primeros, y todo esto por la falta de educacion que no les permite ver con claridad el panorama, y que el ortegismo se los ha sabido ganar con las migajas que reparte. Pero en esta vida nada es eterno, pronto les llegará su turno.

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