Hjalmar Ruiz Tückler
Consultor
Sigue en ascenso el tráfico de datos a través de las redes de banda ancha móvil, lo que obliga a las empresas a realizar inversiones adicionales para garantizar la calidad de sus servicios, en tanto sus ingresos por los mismos representan un porcentaje de extraordinaria importancia en sus operaciones.
La dinámica de los mercados está cambiando y el tráfico creciente presiona la capacidad actual de las redes y las instituciones responsables de las políticas públicas y regulaciones del sector tendrán que intervenir para asegurar suficiente oferta para suplir la demanda con la calidad requerida, especialmente en países en donde aún existe una competencia insuficiente tanto en el acceso fijo como en el móvil.
A finales de 2012 el número de abonados al servicio móvil celular en el mundo era próximo a los 6000 millones, lo que representa una tasa de penetración global del 86.7 por ciento. En los países en desarrollo los abonados de móviles aumentaron en más del 14 por ciento, pero disminuyeron considerablemente en los países desarrollados, en los cuales muchos mercados están llegando al grado de saturación.
La banda ancha móvil ha crecido aún con mayor rapidez que la banda ancha fija en lo tocante al número de usuarios, alcanzando a finales de 2012 un número de abonados estimado en 1,190 millones en más de 160 países. En los países en desarrollo, la penetración de la banda ancha móvil alcanzó un porcentaje estimado en 8.5 por ciento a finales de 2012, a partir del 5.3 por ciento correspondiente al año anterior.
La intensificación de la competencia entre las diferentes tecnologías de banda ancha móvil está ejerciendo presión en los operadores móviles para que introduzcan innovaciones en sus servicios y los precios.
Más del 80 por ciento de los países del mundo disponen de redes 3G y más de la mitad de ellos también tiene en funcionamiento redes WiMAX móviles. Hasta la fecha, las redes LTE tienen una cobertura y una base instalada relativamente limitadas, aunque una décima parte de los países han instalado por lo menos una red LTE local en continua expansión. Algunos países en desarrollo de África adjudicaron licencias WiMAX antes de atribuir espectro 3G, aprovechando así la oportunidad de optimizar su utilización del espectro y dar un salto directamente hacia el despliegue de servicios de banda ancha móvil avanzados.
Los reguladores de esos países también adjudicaron licencias 3G a finales de 2011 o principios de 2012. Algo similar recién ha realizado Colombia con muy buen suceso, adjudicando más espectro radioeléctrico para operaciones móviles banda ancha en 4G y LTE.
En los países desarrollados, cada vez es más habitual estar conectados en permanencia mediante teléfonos con banda ancha. Más del 80 por ciento de los estadounidenses, cerca del 70 por ciento en Australia y más del 40 por ciento en Francia estaban conectados a finales de 2012.
En Japón prácticamente todo el mundo está conectado y los teléfonos móviles se han transformado en el principal dispositivo de acceso a internet. Según las previsiones, hacia 2015 la penetración de teléfonos de banda ancha ascenderá a más del 70 por ciento de todos los móviles en América del Norte y a más del 60 por ciento en Europa.
Se prevé que la penetración de teléfonos inteligentes en las economías de renta media aumente del 47 por ciento en 2012 al 63 por ciento en 2015, impulsada en gran medida por las economías de escala de China e India, lo que dará lugar a una reducción del precio de los aparatos telefónicos y de los servicios de banda ancha móvil.
En Centroamérica hay marcadas disparidades y destacan las ofertas de servicios móviles banda ancha en Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Panamá.
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