Gloria Picón Duarte
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Una hora antes de que el expresidente Arnoldo Alemán y los directivos del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) hablaran de unidad y aprobaran una reforma a sus estatutos para eliminar obstáculos a quienes quieran integrarse o reintegrarse al partido, un guardaespalda de la familia Alemán sacó una ofrenda floral que el diputado Wilfredo Navarro había puesto minutos antes en la tumba del General José Santos Zelaya.
Para Navarro ese mensaje de unidad y de puertas abiertas que vociferaron en la Gran Convención no es más que una muestra de la desesperación por la soledad en que han quedado los cuadros del partido que ha perdido la credibilidad de la gente.
“Nadie quiere ser PLC. Eso es como cuando venden un producto que está malo, hacen promoción, bajan los precios. Esa es la situación del PLC, como nadie quiere ese producto, ahora dicen abramos las puertas y que entre el que sea”, dijo Navarro.
Alemán culpó a la floristería del incidente con Navarro y reiteró el llamado a la unidad sin exclusiones, en alusión a quienes han señalado que la unidad es necesaria, pero sin Alemán.
Durante la convención, un asistente pidió la palabra segundos antes de la juramentación de la directiva nacional, pero la presidenta del partido, María Haydeé Osuna, no le dio la palabra, sino hasta asegurarse que habían votado. El militante quería preguntar por qué no había 50 por ciento de participación de las mujeres en la junta directiva, cuando acababan de reformar los estatutos.
Por otra parte, los directivos del Partido Liberal Independiente (PLI) colocaron una ofrenda floral en la tumba de Zelaya en conmemoración del 120 aniversario de la revolución liberal.
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