Pedro J. Chamorro B.
Uno tiene la idea que pasa por un pueblo y si detiene la marcha del vehículo, generalmente es para comer un buen quesillo al margen de la carretera. Pero para el que se aventura mas allá y entrar y conocer, Nagarote no es realmente el pueblo que uno espera ver, sino una ciudad modelo, llena de agradables sorpresas para los visitantes.
Los cincuenta años de haber sido elevada al rango de ciudad no pasaron inadvertidos por la Asamblea Nacional, que realizó en Nagarote una sesión solemne el pasado martes 25 de junio. A como tampoco lo ha sido la transformación que ha tenido esta ciudad desde mayo de 1963, cuando fue elevada a dicho rango durante el mandato del nagaroteño expresidente René Schick Gutiérrez, muy querido y recordado por cierto en esta ciudad, cuna del también expresidente Tomás Martínez y de Silvio Mayorga, héroe nacional y uno de los fundadores del FSLN.
Lo primero que impresiona al visitante de Nagarote es su limpieza, no se ve una sola botella de plástico o bolsa plástica vacía, ya no digamos llena de basura, por ninguna de todas sus calles, perfectamente adoquinadas y con sus cunetas pintadas de amarillo y verde, los colores de la ciudad y todas sus casas bien pintadas y arregladas.
Por algo Nagarote ha sido reconocido como el “municipio azul” y en varias oportunidades ha ganado el preciado galardón de ser la ciudad más limpia de Nicaragua. Antes de la campaña nacional por la limpieza, ya Nagarote estaba limpio, lo cual es sin duda una condición favorable para el turismo.
Momotombo y el Momotombito…
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La sesión solemne conmemorativa del cincuenta aniversario tuvo lugar en el moderno y fresco Centro Recreativo Edgardo Corea, de reciente y funcional construcción, una muestra del progreso de la ciudad. Allí, contrario a lo acostumbrado en actos del Gobierno, no habían banderas partidarias del FSLN y el acto solemne no degeneró en un acto partidario más, lleno de discursos panegíricos a la pareja gobernante. Fue un acto netamente azul y blanco, lo que fue reconocido por todos los diputados de la oposición que asistimos al evento.
Llamó mucho la atención el llamado a la unidad de todo el pueblo, sin distingo de colores políticos, que hizo el señor alcalde Juan Gabriel Hernández en sus palabras de bienvenida, quien también fue alcalde en el período 2000-2004 y fue reelecto para un segundo período en el 2012. Hernández dedicó sus palabras a hablar con orgullo de las bondades de su municipio, tanto del punto de vista histórico como turístico.
Hace 12 años Nagarote tenía un presupuesto de 500 mil córdobas anuales, ahora ese presupuesto anda por 138 millones de córdobas, porque en Nagarote la población es cumplida en el pago de sus impuestos, porque el progreso está a la vista de todos. Además, la Ley de Transferencias Municipales premia a aquellos municipios que más recaudan. Es así que Nagarote ha logrado un progreso realmente asombroso en los últimos años, que se evidencia en sus calles, en su sistema de agua potable, en sus parques bien mantenidos, en sus diversos atractivos turísticos y en su biblioteca municipal. Solo en este período municipal se han logrado adoquinar 500 cuadras.
En un recorrido en un trencito turístico por la ciudad, los diputados, sin distingo de colores políticos, fuimos testigos de este progreso, de un pueblo que nos saludaba al pasar con la sonrisa a flor de piel y por eso hay que reconocerlo y alabarlo, para que su ejemplo sea emulado a nivel nacional.
Algunos de estos sitios, dignos de ser visitados después de comerse un buen quesillo en la carretera son: el legendario árbol de genízaro que estaba allí cuando vinieron los españoles y es testigo mudo de toda la historia de este poblado; la amplísima Calzada Santa María en Nagarote, única en occidente de concreto estampado donde se destaca la cultura de la paz en la “Ciudad de los Quesillos”; el impresionante Paseo de la Biblia, que destaca las escrituras bíblicas; el Mirador de La Concordia con su imponente vista hacia el volcán Momotombo y su gemelo menor, el Momotombito emergiendo del lago Xolotlán; la antigua estación del Ferrocarril bellamente restaurada y ornamentada; la casa natalicia del expresidente Tomás Martínez, que es hoy la Biblioteca Municipal; la iglesia Santiago Apóstol y la casa natalicia de Silvio Mayorga, que es hoy la Casa de Cultura Municipal. También, con más tiempo, se puede viajar por vía acuática a la bellísima isla cónica de Momotombito, el puerto de Imabite o a las extensas y soleadas playas del Pacífico. El autor es diputado de la Bancada Democrática y presidente de la Comisión de Turismo