Félix Rivera M.
Miguel Ángel Rugama Herrera, de 32 años y Héctor Javier Rosales Hernández, de 37 años, perecieron ahogados la noche del lunes en los ríos Yalí y Bocay, respectivamente, informó la vocera policial, teniente Ivette Altamirano.
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Las fuertes lluvias del sábado y domingo en Jinotega aumentaron considerablemente el caudal de todos los ríos del departamento, como el Coco, Bocay, Cuá, Pantasma, Jigüina, Gusaneras, Yalí, entre otros.
La teniente Altamirano informó que debido a las lluvias tuvieron que evacuar a dos familias que habitaban a orillas del río Yalí y fueron trasladadas a un centro de refugio más seguro. Cuatro familias más en la comunidad de Bocaysito también fueron evacuadas por el peligro de deslaves.
IMPRUDENCIA
Según el informe policial, Rugama Herrera trató de cruzarse el río Yalí, frente a la finca del productor Santos Gregorio Cruz, pero fue arrastrado por la corriente, por lo que murió ahogado.
Su cadáver fue encontrado por campesinos en horas de la mañana de ayer. Se dio aviso a la Policía y finalmente el cuerpo fue entregado a los familiares.
“En el caso de Héctor Javier Rosales Hernández, se fue a bañar después de las cinco de la tarde al caudaloso río Bocay, sorprendiéndolo la creciente del coloso, llevándoselo y arrastrándolo varios metros, pereciendo ahogado e identificado por unos campesinos que esperaban un bote para trasladarse de una orilla a otra del citado río”, aseguró la portavoz policial.
Rosales Hernández había llegado a trabajar a la zona de Ayapal, por donde pasa el río Bocay y era originario del municipio de Río Blanco, Matagalpa.
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