El presidente estadounidense, Barack Obama, dejó Sudáfrica este lunes tras una visita marcada por el homenaje a Nelson Mandela, el héroe de la lucha contra el apartheid, que sigue ingresado en un hospital de Pretoria entre la vida y la muerte.

Obama deja Sudáfrica tras el homenaje a Mandela

El presidente estadounidense, Barack Obama, dejó Sudáfrica este lunes tras una visita marcada por el homenaje a Nelson Mandela, el héroe de la lucha contra el apartheid, que sigue ingresado en un hospital de Pretoria entre la vida y la muerte.

El presidente estadounidense, Barack Obama, dejó Sudáfrica este lunes tras una visita marcada por el homenaje a Nelson Mandela, el héroe de la lucha contra el apartheid, que sigue ingresado en un hospital de Pretoria entre la vida y la muerte.

Hospitalizado desde el 8 de junio, el primer presidente negro de Sudáfrica, de 94 años, continúa en un estado crítico y con asistencia respiratoria, aunque su estado ha experimentado una leve mejoría desde el pasado jueves.

La presidencia sudafricana no ha informado de ningún cambio en el estado de salud de Mandela este lunes por la mañana, día en que Obama partió hacia Tanzania para continuar con la tercera etapa de una gira africana que comenzó el miércoles pasado en Senegal.

La última información proporcionada sobre el estado de salud del premio Nobel de la Paz de 1993 se remonta al sábado, cuando el presidente sudafricano, Jacob Zuma, afirmó que permanece «crítico pero estable».

El domingo, el presidente estadounidense visitó con su familia la isla-prisión de Robben Island, donde Mandela pasó 18 de los 27 años que permaneció encerrado en las mazmorras del régimen del apartheid.

La hospitalización de Mandela se impuso como el principal hilo conductor de la visita de tres días de Obama a Sudáfrica. El mandatario estadounidense no visitó a Mandela en el hospital, pero el sábado Obama telefoneó a la esposa del expresidente sudafricano, Graça Machel, y posteriormente visitó a algunos de sus hijos y nietos para expresarles su apoyo.

El domingo, el presidente estadounidense visitó con su familia la isla-prisión de Robben Island, donde Mandela pasó 18 de los 27 años que permaneció encerrado en las mazmorras del régimen del apartheid.

En el libro de visitas de la antigua prisión convertida ahora en museo, Obama manifestó su respeto por Mandela. «En nombre de nuestra familia, quiero expresar un sentimiento de profunda humildad de estar en un lugar donde personas de semejante valentía se plantaron ante la injusticia y se negaron a rendirse».

Posteriormente, Obama, que llegó el viernes a Sudáfrica, dijo que dio «sus primeros pasos en la política debido a Sudáfrica», militando en los años 70 contra el régimen segregacionista de Pretoria.

Obama aprovechó su estancia en Sudáfrica para reunirse con otro de los héroes de la lucha contra el apartheid, el arzobispo negro Desmond Tutu, de 81 años. «No estamos aquí para lamentarnos (…) sino para acordarnos de algunos de nuestros momentos más preciados. Estamos aquí para homenajear» a Mandela, declaró Tutu.

Aunque en menor número que la semana pasada, muchos sudafricanos seguían acudiendo este lunes a las puertas de la clínica de Pretoria en la que Mandela está siendo tratado de una infección pulmonar. «Forma parte de nosotros y nosotros formamos parte de él. Si no hubiera existido, no tendríamos esta libertad hoy. Por tanto, estamos muy afectados por su estado de salud y sabemos que nuestra presencia significa mucho para él», explicó Jabu Nkosi, de 32 años, que acude a la clínica por tercera vez en varios días.

El estado de salud de Mandela marcó la gira de Obama por África, que lo llevó a Senegal, Sudáfrica y este lunes a Tanzania, donde se reunirá con el presidente, Jakaya Kikwete, y visitará la central eléctrica de Ubungo, tras anunciar el domingo un proyecto de 7,000 millones de dólares, en un período de cinco años, para «duplicar el acceso a la electricidad en África subsahariana».

Preocupado por el ascenso chino en el continente africano, Obama anunció su voluntad de «abrir un nuevo capítulo en la relación entre Estados Unidos y África», abogando por una asociación de igual a igual.

En su primera gira por África desde su llegada a la Casa Blanca en 2008, Obama invitó a los dirigentes del África subsahariana a una cumbre en Washington en 2014, cuyo formato recuerda al foro de cooperación China-África (FOCAC), que Pekín organiza anualmente desde hace una década.

Durante su visita, de un poco más de 24 horas, además de las conversaciones, Obama, quien llegó con su esposa, Michelle, y sus dos hijas, visitará la central eléctrica de Ubungo, cerca de la capital económica.

El presidente estadounidense depositará una ofrenda floral en el monumento en memoria a las víctimas del atentado contra la embajada estadounidense en Tanzania, el 7 de agosto de 1998 que causó 11 muertos y más de 70 heridos, todos transeúntes. Al mismo tiempo, un camión bomba explotó en la embajada estadounidense en Nairobi, causando 213 muertos y más de 5,000 heridos.

Es la segunda vez que Obama, primer presidente afro-americano, viaja a África subsahariana y es su primera amplia gira por el continente.

Para la gira, Senegal fue el país preferido de África occidental y Sudáfrica de África Austral, mientras Tanzania fue preferida para ser la etapa esteafricana, próxima a Kenia, país del padre de Obama.

Michelle Obama por su lado, participará en un foro de Primeras damas, presidido por quien la antecedió en ese papel, Laura Bush, esposa de George W. Bush.

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