SAO PAULO/AFP
Cientos de miles de fieles se congregaron este sábado en Sao Paulo para la mayor fiesta evangélica de Brasil, la «Fiesta para Jesús», en la que también participaba un polémico pastor y diputado, en un país donde este credo avanzó fuertemente en la última década.
En uno de los carros que avanzaba con la caravana estaba el pastor Marco Feliciano, presidente de la comisión de Derechos Humanos y Minorías de la Cámara de Diputados, acusado por sus detractores de racismo y homofobia a raíz de sus radicales declaraciones. Manifestantes y organizaciones vinculadas a esos asuntos exigen diariamente su renuncia en todo el país.
«Yo los represento», publicó Feliciano en un mensaje a través de su cuenta de Twitter úmarcofeliciano, en respuesta a miles de brasileños que dicen que ese político no los representa como legislador. El pastor vestía una camiseta con ese mensaje. «Esta marcha es el cielo en la tierra. Para mí es muy especial, como si hubiese entrado al cielo», declaró el pastor durante la congregación, citado por la página web que divulga el encuentro.
La organización de la vigésimoprimera edición de esta fiesta esperaba convocar a más de un millón de fieles. Autoridades del tránsito habían bloqueado importantes vías de la ciudad por donde pasaría la procesión.
Los fieles comenzaron a congregarse en la céntrica Plaza de la Luz, para caminar desde ahí hacia otra en la zona norte de Sao Paulo, donde por la noche terminará la celebración con varios conciertos y prédicas.
Brasil es el país con más católicos del mundo, 123.3 millones, según el censo de 2010. Representan un 64.6% de la población, pero 10 años antes eran 73.6% y en 1970 un 91.8%.
Mientras los católicos han perdido terreno, los evangélicos -sobre todo los pentecostales- han crecido hasta alcanzar el 22.2% de la población, con 42.3 millones de personas.
Los evangélicos cuentan además con una poderosa bancada en el Congreso, donde mantienen un discurso abiertamente conservador y contrario a la legalización del aborto o el matrimonio entre homosexuales.
En 1993, la «Marcha para Jesús» fue incluida en el calendario oficial y es considerada como una respuesta al desfile del Orgullo Gay, que ya tuvo su edición anual hace unas semanas en Sao Paulo.
«Aún después de tantos años el evento continúa impactando. Eso muestra el crecimiento del evangelio en el país, es un resultado de años de trabajo y oración», declaró el pastor Estevam Hernandes, fundador la iglesia Renacer en Cristo y organizador del masivo acto.