Guillermo E. Miranda

Garrote o zanahoria, usted escoja

Un día como hoy 27 de junio, pero de 1990, dio inicio la desmovilización de la Resistencia Nicaragüense. A 23 años de esa fecha como parte de ese ejército de paladines de la libertad, con mucha tristeza tengo que decirles que considero que no hemos avanzado una pulgada en la consecución de ese sueño que junto a nuestro pueblo conquistamos en las urnas con el triunfo de doña Violeta Barrios de Chamorro, sueño que desgraciadamente nuestros políticos dilapidaron miserablemente olvidando ese sacrificio que costó cincuenta mil vidas. Las aberraciones, falta de carácter, ambiciones insanas y cobardía para defender una democracia conquistada con sangre, engendraron nuevamente lo que hoy estamos viviendo y que el periodista Eduardo Enríquez magistralmente recogió en su libro titulado Muerte de una República.

Narrar en detalle las ligerezas, falta de honestidad en la función pública, mediocridad y falta de coraje de quienes se les confió nuestra naciente república, me daría para escribir una enciclopedia, pero no es esa la intención de este artículo. En realidad mi intención es reflexionar junto con ustedes amigos lectores sobre la Nicaragua en que estamos viviendo, reflexionar sobre las causas que nos hicieron retroceder y lo más importante comprometernos a no heredarle a nuestros hijos las aberraciones a que nos somete quien hoy nos desgobierna y que son el pan nuestro de cada día. Para muestra un botón y la política del garrote o la zanahoria la vivimos a diario en los reclamos por justicia social y reivindicaciones que a diario vemos a lo ancho y largo de la nación.

Voy a referirme a dos que se dieron recientemente, el primero la lucha por la pensión reducida de nuestros adultos mayores. El garrote, el desprecio a la dignidad de ellos y de quienes los acompañaron en su lucha, fue la tónica del Gobierno hasta que los obligó a aceptar la zanahoria. Está por verse el resultado que tendrá el acto montado el pasado 24 de junio en donde una pareja de ancianos se jugaron su credibilidad y honor ante quienes en un momento creyeron en ellos y les depositaron su confianza y esperanzas. El otro es la aberración cometida contra la hoy exdiputada Xochil Ocampo y nuestro Estado de derecho con su destitución a todas luces arbitraria, si alguien quiere saber por qué los magistrados con periodo vencido continúan incólumes en sus puestos, en la acción tomada contra Ocampo tiene la repuesta.

Dentro escasos seis meses en nuestra Costa Caribe se celebrarán elecciones, participar en ellas con los mismos magistrados que le han conculcado al pueblo su voluntad expresada en las urnas en tres elecciones consecutivas, sería un acto de alta traición a la causa de la democracia sencillamente porque ninguna elección administrada por los delincuentes del CSE es para elegir. A mis hermanos de la Resistencia Nicaragüense un abrazo fraterno en este día y no desfallezcamos, mientras haya un nicaragüense que sea capaz de soñar abrá esperanzas. Mientras tanto el sueño del poeta que murió deseando que un día todo fuera mejor, tendrá que seguir esperando por mejores hijos. El autor fue comandante de la Resistencia Nicaragüense y actualmente miembro del PLI.

COMENTARIOS

  1. German
    Hace 13 años

    La Contra fue derrotada.

  2. testigo
    Hace 13 años

    La fruta orteguista tiene que madurar… para que caiga.

  3. Juancho López
    Hace 13 años

    German te recuerdo que Ortega aceptó ir a elecciones porque La Contra tenía en jaque al EPS, porque el EPS ya no tenía fondos de Rusia. El futuro era el turnover, donde La Contra ganaba y eliminaba por completo al orteguismo, dejando estos tiranos en la cárcel por todos sus crímenes cometidos. Ortega se salvó porque aceptó a ir a elecciones las cuales perdió. La ignorancia de la historia de parte de miles de Nicaraguenses es lo que nos tiene en la actual dictadura

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