Cartas al Director

Adultos mayores

Aún recuerdo las famosas asonadas que los miembros del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT) realizaban a las administraciones de los señores Violeta Barrios de Chamorro, Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños, todos tildados de neoliberales. Me viene a la memoria la época en la que el señor Gustavo Porras andaba “ganándose” su curul, asumiendo el papel de “acérrimo defensor de los derechos de los trabajadores”.

Sin embargo, no es más que un borrego y pelele que critica a miembros de la Unidad Nacional del Adulto Mayor (UNAM), quienes han dado batalla por varios años, y en las últimas semanas se han posicionado a la vanguardia de los acontecimientos acaecidos por la toma de edificios del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS). Gustavo Porras anuncia de manera desvergonzada que contrarrestarán las protestas de los adultos mayores, con el desarrollo de una marcha en respaldo al Gobierno central, quien según él, desde ahí todo camina de forma perfecta.

La pensión reducida para mí es un derecho que miles de trabajadores deben obtener por haber cotizado al Seguro Social, aun si estos no cumplieron con las cotizaciones que la ley obliga. Pero muchos se preguntan ¿de dónde saldrán los recursos económicos para financiar las pensiones reducidas? Obviamente, pueden obtenerse de la misma partida presupuestaria que financia las vallas publicitarias de la pareja presidencial, distribuidas estas en el territorio nacional como un homenaje al culto narcisista de ambos.

Saludo a los cientos de adultos mayores que con mucha garra se aferran, expresan y defienden sus derechos con muestras de solidaridad, humanismo y compañerismo, pero sobre todo teniendo la firme convicción de que tarde o temprano lograrán eco en la Asamblea Nacional, asimismo en los ciudadanos que aún creen de forma romántica en los programas “sociales” del gobierno actual.

Salomón Samuel Mendoza Suárez, municipalista.    

Los clérigos y su pueblo

Es admirable la presencia de nuestros sacerdotes en estos momentos en que los adultos mayores hacen sus justos reclamos, lo cual nos recuerdan al más conocido profeta y portavoz del tercer mundo, Helder Cámara, quien creía en la reivindicación no violenta y en el llamado a la conciencia de los privilegiados y poderosos.

En estos momentos en que nuestros adultos mayores reclaman su pensión reducida, debemos recordarle al Gobierno aquel pensamiento atribuido a San Francisco de Asís que dice: “No se trata tanto de dar a los pobres, como de hacerse pobres con ellos, es el único y el mejor camino para solucionar los problemas de la humanidad”.

Como verdaderos profetas, los obispos de nuestra Santa Madre Iglesia católica viven en medio de los acontecimientos actuales en nuestro país, manifestándose y solidarizándose con la causa de los oprimidos y empobrecidos, en este caso los adultos mayores, llamando a la cordura, a la paz y sobre todo a escuchar el clamor de nuestros ancianos.

Recordemos que la Iglesia católica es pueblo de profetas y a cada uno el Espíritu Santo le da dones o capacidades según quiere. Mientras que unos se comprometen en los problemas sociales, otros dan pruebas de amor, de perdón, de sumisión a la Palabra de Dios en hechos comunes de la vida, como es la reivindicación de los justos reclamos sociales.

Nuestros sacerdotes en estos momentos cruciales que vive Nicaragua se convirtieron en Isaís, Jeremías, Ezequiel, Daniel y tantos otros profetas, pasando a ser ejemplos de la reivindicación no violenta frente a los violentos.

Julio León Báez.    

Perder el miedo al cambio

La lucha de los ancianos, hoy, en el reclamo justo de sus derechos, pone en el tapete un problema que el INSS acarrea desde hace años, debido al robo que los partidos políticos, —todos— y la empresa privada, han hecho a los nicaragüenses.

El Gobierno actual, como máximo responsable, debe en su obligación por ley encontrar una solución al planteamiento de los ancianos y atender el problema de raíz, para la salud económica del país en su futuro más próximo, o, si mejor se entiende, para aquellos ciudadanos que han cotizado producto de su esfuerzo y trabajo, y, por supuesto, para los que en un futuro no tan próximo necesitaremos de ello.

Basta ya de la cobardía con que el Gobierno enfrenta estos problemas, y en lugar de ocuparse responsablemente, atenta contra la integridad física de los ancianos, y de las personas que apoyan esa causa justa; basta de perder el tiempo, inteligencia, recursos, en la improvisación de campañas de desprestigio, en la búsqueda frenética por encontrar culpables y lavarse las manos, a cual César.

No se puede hablar de progreso, cuando se da la espalda al más pobre, al débil, cuando se manipula la conciencia de miles, o, en su defecto, se obliga a alinearse en pensamiento para evitar ser despedido del puesto de trabajo, o, la eliminación de cualquier tipo de ayuda.

No se puede ser de izquierda política, cuando se intenta frenar la justa rebelión del pueblo, cuando se intenta silenciar todo pensamiento ajeno al adoctrinado.

Entonces ¿para qué sirve la Policía Nacional? ¿Para qué sirve la Juventud Sandinista? ¿Para qué sirve el Consejo del Poder Ciudadano? ¿Para qué sirven tantos lemas y tanta retórica de igualdad social?

Debe buscarse la colaboración como motor impulsor para que la sociedad crezca, debe distribuirse la riqueza, erradicar la defensa ideológica como argumento de razón absoluta, ciega y amenazante. Debe perderse el miedo al cambio, ser inclusivos no exclusivos.

Por último, aquel o aquellos que reciban mi pensamiento con discordia o desdén, he de decirles que si así fuese, la brecha entre ustedes y yo queda definida con esta frase de Martí: “El verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber”.

Y por ello: “La patria necesita sacrificios. Es ara y no pedestal. Se la sirve, pero no se la toma para servirse de ella”. José Martí.

Roberto Arahel Orozco Rodas. Madrid, España.

Deplorable sistema de salud

Recientemente estuve internado, por siete días, en el Hospital Regional César Amador Molina, de Matagalpa, en el que fui muy bien atendido por el personal médico y paramédico de este nosocomio; pero lamentablemente las condiciones higiénico-sanitarias existentes hoy en el mismo tienen mucho que desear.

Las habitaciones y los baños son muy mal olientes, escasea el agua, poca ropa de cama, problemas en la dieta alimenticia de los pacientes, etc.; los ciudadanos que más sufren al estar internados en estos hospitales son nuestros campesinos y sus acompañantes, los que tienen que dormir muchas veces en el piso. “¡Que Dios ilumine a nuestra Nicaragua para que mejore cada día más nuestro sistema de salud!”.

Salvador Pérez González, periodista de Matagalpa.

 

COMENTARIOS

  1. 5-Mentarios
    Hace 13 años

    Recordemos que la LIBERTAD cuesta sangre, sudor, sacrificios, para RECONSQUISTAR LA LIBERTAD (la verdadera) tuvimos que sacrificar CIEN MIL VIDAS de NICARAGUENSES en los nefastos 80’s la mayoria en las zonas rurales, aqui no se cuentan los masacrados enterrados en fosas comunes (13 mil) ex-GNs sus familiares y ex empleados publicos, la lucha de los ancianos es legal, los sandinistas tienen cuentas BILLONARIAS han saqueado, piñateado y dicen que no hay dinero para la jubilacion que bonito

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