REZAYE ÁLVAREZ Y JENIFFER CASTILLO
En 2009, durante la VII Cumbre de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) el presidente inconstitucional Daniel Ortega se comprometió a impulsar un programa de irrigación que convertiría a Nicaragua en una potencia regional en la producción de alimentos.
Este programa de irrigación se iba a realizar usando las aguas del lago Cocibolca “para irrigar unas 65,000 hectáreas de tierra en los primeros cinco años, ampliándose la capacidad a 625,000 hectáreas en los próximos 15 años, lo que permitiría producir anualmente más de tres millones de toneladas de alimentos”, publicó en ese entonces el oficialista 19 Digital.
Según Víctor Campos, subdirector del Centro Humboldt y miembro de la Asociación Nicaragüense ante el Cambio Climático, indicó que una vez sea construido el Gran Canal Interoceánico, este proyecto no sería posible.
Campos recordó que el Canal compromete los otros usos del lago, incluyendo la producción de alimento, porque los suelos irrigables de Nicaragua, están en la región del Pacífico y se facilitaría el riego usando el caudal del lago.
El asesor presidencial en temas medioambientales, Jaime Incer Barquero, aseguró que hasta que no se hagan los estudios de prefactibilidad no se puede anticipar si el Cocibolca se podrá utilizar para otros fines.
“No conocemos cuál va ser el impacto ambiental como para poder anticipar. Tenemos nuestros temores, pero mientras no se hagan los estudios de prefactibilidad y evaluación de la ecología del Cocibolca, es aventurado decir que el Canal va a hacer un daño al ecosistema”, señaló Incer.
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