Lucía Vargas
La limpieza de las plazas centrales de la ciudad de Granada forma parte de la estrategia que está impulsando la Administración de la alcaldesa Julia Mena.
Una cuadrilla de hombres y mujeres controla con escoba en mano la basura que cae de los árboles y todos los desechos que penosamente tiran los ciudadanos, a pesar del trabajo que se hace para que cambien sus hábitos.
Los barrios laterales del centro histórico también fueron incluidos en este plan de limpieza, dijo el ambientalista Alejandro Maltez Rodríguez, encargado de hacer cumplir la orientación de las autoridades municipales.
“Al controlar la basura estamos aportando mucho de nosotros mismos a nuestro pueblo, pero desgraciadamente nos falta muchísimo por hacer”, dijo Maltez.
Explicó que a pesar de todos los esfuerzos por controlar la basura, no se puede obviar que los puentes de la ciudad y los arroyos mantienen lodo, basura y ramas, porque las lluvias que han caído arrastran estos desechos que tira la gente.
Maltez dijo que en Granada se lucha contra otros delitos ambientales, entre estos, las heces fecales de los perros y caballos que hacen sus necesidades en las calles.
“Los dueños de perros los sacan a pasear para que defequen en las calles, también vemos caballos y antes hasta ganado tiraban a las calles, ese un delito ambiental y se les debe notificar, es hora de comprender que Granada no es un potrero, es una ciudad histórica y hay que conservarla”, señaló.
Indicó que es primordial que la población se apropie de esta iniciativa porque no es posible controlar la basura solo con el esfuerzo de los servidores públicos que barren las calles y cunetas.
Dijo que la comuna está atendiendo a 12 mil familias en la recolección de basura domiciliar solo con seis camiones, que hacen tres recorridos diarios para resolver el problema, pero además enfrentan el pegón de la cultura de no pago que viene a debilitar los esfuerzos.
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