Italia se impuso 4-3 a Japón en el partido más disputado e intenso hasta ahora jugado en la Copa Confederaciones y garantizó su clasificación a semifinales junto con Brasil, ambas selecciones con seis puntos al cabo de dos jornadas.
Japón no desistió y volvió a salir al ataque, lo que le permitió empatar con un cabezazo en el minuto 69 de Okazaki.
Italia puso la guinda tras un contragolpe que terminó Giovinco con un remate al fondo de la red.
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El planteamiento de los nipones sorprendió a Italia, que en los quince primeros minutos apenas se defendió del asedio.
Cuando Italia comenzaba a recuperarse y a acercarse a la portería de Kawashima, un contragolpe japonés y un pase equivocado de De Sciglio obligaron a Buffon a derribar a Okazaki en el área.
El penalti que Honda convirtió en gol puso a Japón con justicia por delante del marcador y aumentó el desconcierto de la Azzurra.
La insistencia tuvo frutos diez minutos después cuando, tras el cobro de un tiro de esquina, Konno levantó un balón en el área italiana que Chiellini no fue capaz de rechazar y que permitió a Kagawa, tras dars e una media vuelta, anidarlo en un rincón inalcanzable para Buffon y aumentar a 2-0.
La reacción fue encabezada por Pirlo que, tras casi anotar en el cobro de un tiro libre, lanzó un tiro de esquina en la medida para que De Rossi descontara de cabeza.
Los europeos regresaron con mejor disposición en la segunda etapa y solo necesitaron cuatro minutos para igualar en una jugada de Giaccherini, que cruzó desde la izquierda para un Balotelli que esperaba solo en el área, pero el balón no alcanzó a llegarle porque Uchida intentó desviarlo y terminó marcando en puerta propia.
Dos minutos después el árbitro argentino Diego Abal castigó con un penalti a Japón luego de que Hasebe, al caer con los brazos abiertos en el área, desviara con la muñeca un remate de Giovinco.
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