El objetivo de los espías estadounidenses no es hurgar los correos electrónicos de los ciudadanos norteamericanos o europeos, declaró este miércoles en Berlín el presidente estadounidense, Barack Obama, al defender el programa de vigilancia electrónica de los servicios de inteligencia de su país.
Obama defendió la vigilancia mundial de las comunicaciones telefónicas y por internet de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), cuyo programa PRISM fue criticado en Alemania y otros países europeos.
Además, Obama declaró que espera que continúe el proceso de reconciliación en Afganistán, pese a la viva reacción de Kabul a los contactos directos entre Washington y los islamistas talibanes anunciados la víspera. «Espero que el proceso continúe pese a los desafíos», dijo Obama en una conferencia de prensa con la jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel.
Horas antes el Gobierno afgano suspendía sus negociaciones de acuerdo bilateral de seguridad con Estados Unidos, en señal de descontento por el anuncio de contactos directos entre Washington y los talibanes.