Corta los cafés matutinos. Supera tu adicción a la cafeína y espera a acabar de comer para tomarte el primer café del día.
En ese momento, tus niveles de adenosina (la sustancia química responsable de la sensación de sueño) están tan elevados que pueden convertirte en un koala narcoléptico.
Para obtener un efecto más duradero, opta por dosis pequeñas y regulares (tómate un par de solos a lo largo de la tarde).
Otra forma de lograr más energía es “disfrutar de una siesta corta, veinte minutos es lo ideal, te regenerará para rendir al máximo durante dos horas más”, según recomienda la revista Men’s Health.
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