Los jugadores que han cambiado la historia del futbol español con la conquista de dos Eurocopas y un Mundial, acuden a Brasil en busca de un nuevo objetivo, la Copa de las Confederaciones, cuyo título es lo único que le falta.
- 2008
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Con el dibujo táctico de falso nueve, figura en la que se ha asentado como titular Cesc Fábregas, o con un nueve puro como Torres o Roberto Soldado, Del Bosque manejará variantes tácticas en función del oponente.
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El 13 de octubre de 2007 fue una fecha que pasó a la historia del futbol español. Por accidente nació un estilo. Fue en Aarhus, Dinamarca. En el peor momento de la etapa de Luis Aragonés. Una lesión impulsó la apuesta de juntar a esos “locos bajitos” que se asociaban a ojos cerrados.
Y de la apuesta se creó un estilo, el del toque, que guió a la conquista de la Eurocopa de 2008. Lo heredó Vicente del Bosque, lo perfeccionó con su manual para conquistar el Mundial y añadir una nueva Eurocopa dejando un estilo admirado por el mundo.
España pasó de la infinita esperanza con la que acudía a cada gran cita de la que siempre se marchaba por la puerta de atrás, a responder con grandeza.
A la Confederaciones llega con la vieja guardia. Nada de experimentos. Se juega su prestigio y quiere el título en la primera edición que reúne a cuatro campeones del mundo.
El once que toda España sabía de corrido en la Eurocopa 2012 —Casillas, Arbeloa, Piqué, Sergio Ramos, Jordi Alba, Busquets, Xabi Alonso, Xavi, Iniesta, Silva y Cesc— podría repetirse a no ser de la lumbalgia de Alonso, que le ha hecho pasar por el quirófano. Del Bosque tendrá que hacer un solo cambio en una clara apuesta por la continuidad. Javi Martínez se perfila como la novedad.
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