El festín de las hienas
No sé cuántos nicaragüenses recuerdan quién fue el alcalde sandinista que permitió el desvío del agua de unos cauces hacia la laguna de Tiscapa, lo que convirtió este hermoso cuerpo de agua dulce, enclavado en medio de la capital, en una cloaca. Ahora hay que gastar millones en su limpieza para “salvar” a Tiscapa de la contaminación, mientras la suciedad no deja de caer.
Leo, escucho las noticias y comentarios sobre el Canal Interoceánico que el gobierno sandinista quiere construir en nuestro país atravesando nuestro lago Cocibolca; y no salgo de mi asombro. El simple sentido común y el más primitivo instinto de sobrevivencia nos indican que contaminar uno de los cuerpos de agua dulce más grande del mundo sería un acto criminal, al poner en riesgo un recurso vital para la existencia de todos los seres vivientes.
Ningún rédito económico, por cuantioso que sea, justifica la entrega de la soberanía de nuestro lago Cocibolca en manos de un país extranjero. Ningún Canal Interoceánico que atraviese el lago, por monumental que sea la obra, pagará la pérdida de nuestro recurso hídrico, que es una bendición y no tiene precio.
Los gobernantes depredadores son todos iguales, sin distingo de banderas políticas. Ya tuvimos uno que convirtió nuestro maravilloso lago de Managua en un sumidero. Se caracterizan por la explotación irracional y la destrucción inmisericorde de los recursos naturales, que son parte de la riqueza de un país, en aras de su protagonismo político y su enriquecimiento personal. Pero no solamente están en otro país, al que llevamos a los tribunales de justicia por contaminar nuestro río San Juan. Están aquí y son nicaragüenses, pero tienen el corazón igual al de los mercaderes que Jesús expulsó del templo.
Ante tanta ignominia, Dios tiene la última palabra. La justicia divina vendrá de su mano.
Milena Zamora
Destrucción medioambiental en Chontales
Me dirijo al presidente de la República de Nicaragua, don Daniel Ortega Saavedra, en carácter de ciudadano de nuestro pueblo de La Libertad, Chontales, el cual visité recientemente con motivo de las fiestas patronales en honor a la Santísima Virgen de la “Luz” (nuestra patrona).
Da lástima ver la gran destrucción y estragos que están causando los trabajos que realiza esa desdichada compañía minera canadiense B2Gold, de la cual según vox pópuli Ortega es socio.
Solo el Presidente puede detener esa gran destrucción y exterminio de los cerros, del gran río Mico, de todas las quebradas, los riachuelos y los ojos de agua circuncidantes a este plantel de trabajo que ya se secaron y si es el nacimiento del río Mico, lo tienen destruido, despalado, socavado, hoy solo corre lodo, está en sus últimos estertores, está secándose, cortado. Abusivamente se han apoderado de todos los caminos vecinales, pues los han cerrado y la pobre gente tiene que dar enormes vueltas para llegar a sus propiedades, no respetan el derecho de pase.
En días pasados publiqué un artículo donde denunciaba el gran despale que hicieron en los Pistachos, que cortaron miles de árboles y los tiraron a una hondonada, que luego los aterraron con los grandes tractores para tapar u ocultar el daño ocasionado a la naturaleza y para que Marena no viera la destrucción y los mismos “ambientalistas” entre comillas, porque todos ellos están ciegos y mudos, solo les interesa el salario. En la ciudad de La Libertad, el agua potable que están tomando sus habitantes está contaminada con cianuro y mercurio, y ya se siente el cambio de clima y pronto tendremos un desierto y no vengan a decir que es el precio que tenemos que pagar por la extracción del a riqueza del oro, eso no es cierto, porque lo pueden hacer subterráneamente y no a cielo abierto. ¿Y cuál es el beneficio para el pueblo? ninguno, solo destrucción.
El presidente Ortega es el único que puede detener esa bárbara destrucción contra nuestro pueblo, antes que sea más tarde, cuando ya no tenga remedio, porque en La Libertad nadie habla, nadie denuncia, nadie protesta porque tienen miedo o los tienen comprados.
Orlando Castrillo, chontaleño.
Venta de franquicia deportiva
Finalmente, luego de una ola de rumores, la directiva del equipo rivense confirmó la compra de la franquicia del equipo de León de la Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional. La ciudad de León está de luto. Tenemos más de un siglo de ser grandes competidores y animadores de los campeonatos nacionales de beisbol en todas sus categorías.
Decenas de títulos ganados a lo largo de nuestra historia certifican nuestra calidad y competitividad. En León se respira beisbol; aquí nacemos con un guante y un bate en la mano; tenemos la mejor fanaticada del país y el beisbol es parte de nuestra identidad y de nuestro orgullo.
Lamentamos profundamente la decisión de los directivos que vendieron la franquicia, anteponiendo sus mezquinos intereses comerciales por encima del interés colectivo. Prefirieron realizar la transacción en secreto, antes que abrirse a una licitación pública que le diera oportunidad a otros leoneses interesados de adquirir la franquicia. Y eso que en la directiva había hasta una diputada que dice representarnos y amar a esta ciudad. Tampoco la dirigencia de la liga, ni las autoridades del deporte a nivel nacional hicieron nada por evitarlo, en una clara muestra de complacencia y complicidad.
Con esta transacción quedó demostrado que nuestro pasatiempo nacional ha sido reducido a la categoría de mercancía, dejando atrás los tiempos donde se jugaba por amor a una camiseta. Lamentable decisión que el tiempo de manera implacable se encargará de juzgar. Atrás queda nuestro campo de sueños vendido al mejor postor con las imágenes imborrables de Panal, Arnoldo, Moya y Medina, haciéndonos saltar de emoción y llenándonos de satisfacción. Señores directivos, les recomiendo que vean la película de Kevin Costner, para que reconozcan el valor de los sueños y aprendan que hay ciertas cosas que el dinero no puede comprar.
Arnoldo Toruño Carmona
Teatro Nacional Rubén Darío
El Teatro Nacional Rubén Darío (TNRD ), nuestra máxima casa de cultura, fue denominado Patrimonio Artístico y Cultural según Resolución Administrativa No. 04-92 publicada en La Gaceta Diario Oficial el 31 de agosto de 1999.
En un reciente artículo publicado en un diario local se anunciaba una exposición de unos artistas “emergentes” costarricenses, donde afirmaban, según dice la nota, “que ellos abogan por un arte que no sea elitista, sino desde y para el pueblo”. ¿Por qué estos artistas se presentan entonces en el Salón de los Cristales? Hubieran buscado los mercados capitalinos, la Plaza de la Fe, “para llenar sus espacios abiertos”, como afirman. También pudieron presentarse en el Puerto Salvador Allende, o en Polanco, y así brindarle su arte al pueblo.
El director del TNRD, el excelente músico Ramón Rodríguez, debe de velar porque los parámetros de calidad que han regido en el Teatro prevalezcan. No es posible que en esta magna casa de la cultura se presenten espectáculos burdos como el de Miss Gay. La calidad ante todo al igual que el buen gusto y la excelencia artística.
Julio León Báez
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