Beijing/AP
Un enorme incendio en una granja avícola en Mishazi, en la provincia de Jilin (noreste de Beijing), quemó el lugar por completo y causó al menos 119 fallecidos, se informó ayer.
El incendio parece que comenzó con tres detonaciones por la mañana en el sistema eléctrico de la granja, reportó la agencia oficial de noticias Xinhua. El departamento de bomberos atribuyó las explosiones a una fuga de amoníaco, según un comunicado en internet.
La televisora estatal CCTV citó a empleados diciendo que el incendio comenzó en el cambio de turno y que pudo haberse originado en los vestuarios, cuando había unos 350 trabajadores en el lugar. “El complejo interior de la planta, salidas estrechas y una puerta principal cerrada dificultaron escapar”, dijo Xinhua citando a sobrevivientes.
Algunos empleados dieron la alarma del incendio poco después del cambio de turno, que inició a las seis de la mañana. “Luego, las luces se apagaron, elevando el nivel de pánico mientras los trabajadores se apresuraban a encontrar una salida”, dijo Wang Fengya, de 44 años de edad, a Xinhua.
El incendio puso en relieve los laxos estándares de seguridad en muchos lugares de trabajo en China. La empresa propietaria de la granja, Jilin Baoyuanfeng Poultry Co., es una importante productora de pollo procesado y emplea a unas 1,200 personas.