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¡Descontrol total!

Si pensabas que los denominados trastornos de la conducta alimentaria (TCA) incluían solo a las muy conocidas bulimia y anorexia, estás muy equivocado, pero ahora la variedad de problemas, relacionados con la dieta que tratan los profesionales de la salud y se van incorporando a los manuales médicos, se han multiplicado.

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La vigorexia es la obsesión por el ejercicio para aumentar la musculatura con la ayuda de dietas restrictivas y suplementos proteicos y anabolizantes.

La seudorexia es el deseo irresistible de comer o lamer sustancias no nutritivas como tierra, tiza, yeso, bicarbonato, algodón, pegamento, moho o ceniza de cigarrillo.

La permarexia piensa que todo lo que come engorda y eso le lleva a probar diferentes regímenes, muchos de ellos poco saludables, como las “dietas milagro”.

La bulimarexia es un proceso que alterna situaciones de hiperactividad y negaciones a comer, típicas de la anorexia, con los atracones y las purgas características de la bulimia.

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Si pensabas que los denominados trastornos de la conducta alimentaria (TCA) incluían solo a las muy conocidas bulimia y anorexia, estás muy equivocado, pero ahora la variedad de problemas, relacionados con la dieta que tratan los profesionales de la salud y se van incorporando a los manuales médicos, se han multiplicado.

Desde el Instituto de Obesidad (IOB) alertan sobre los riesgos de la drunkorexia, un nuevo trastorno alimenticio que mezcla la anorexia y el abuso de alcohol, y que consiste en remplazar las calorías de la comida por las que aportan las bebidas, creyendo que así no aumentarán de peso.

DIABETES Y ALCOHOL

Otros trastornos relacionados con la bebida es el binge drinking o atracón de alcohol, que ocurre cuando un varón consume más de seis copas o una mujer más de cuatro, en menos de tres horas, para ponerse a tono, explica el doctor Francisco Camarelles, de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc).

Y según estudios estas personas tienen mayor riesgo de desarrollar el síndrome metabólico y diabetes tipo 2 y todo por rendirle culto a la perfección del cuerpo y la búsqueda de la salud total, lo que conlleva a un desequilibrio psicológico en el afectado.

Además de los trastornos relacionados con el alcohol, también existe el síndrome del comedor nocturno, consiste en ingerir de noche más del 25 por ciento de las calorías que hay que tomar a diario, e incluye la anorexia matutina (poca o nula ingesta de alimentos en el desayuno) y la hiperfagia (comer en exceso) vespertina.

En el caso de la manorexia es la anorexia referida a los hombres que tienen pánico a engordar y se ven gordos, los cuales suelen hacer deporte exagerado y restringir la dieta.

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