Cuando la empresa falla, es culpa del gerente. Eso lo sabe mejor que nadie Lester Loáisiga, quien además de dirigir en el beisbol, es ingeniero industrial con posgrado en gerencia de negocios.
Por tanto, Loáisiga no se va hacia atrás cuando se le asigna su cuota de responsabilidad en la eliminación de Matagalpa, campeón del pasado torneo y eliminado ahora en primera vuelta.
“Intervinieron varios factores, pero la mayor responsabilidad es mía. Uno trata de hacer lo que puede, pero al fallar el proyecto, uno falla. Pero si se analiza bien el asunto, verás que no era fácil la tarea asignada”, señala.
Cuando Matagalpa fue campeón, se vio el trabajo de equipo, pero era fácil distinguir el protagonismo de Wilder Rayo (10-4, 2.35 y 11 salvados), Byron Guerrero (13-5 y 1.90) y Sergio Mena (.350, cuatro jonrones y 41 remolques).
“A Rayo no lo tuvimos este año y era el brazo estelar. Guerrero aportó una victoria y debió salir del equipo, y Mena, lastimado, solo impulsó nueve carreras en 36 juegos. Así que no hubo pilares como en 2012”, dice.
Y aunque Matagalpa vio la consolidación de Elvin Orozco como “rey del ponche”, también observó el bajón de Berman Espinoza cuyo récord de 13-3 y 1.61 en 2012, cambió a 6-4 y 2.70. Así que fue otro equipo.
“Cuando se pierde, vienen las historias sobre indisciplina, pero el equipo se portó bien. La directiva nos trató bien y los aficionados respaldaron, pero no se bateó. Basta ver que en 15 de las 31 derrotas, anotamos tres o menos carreras”, sostiene el dirigente.
El colmo de Matagalpa, es que su cerrador, Wilfredo Amador, que no fue muy útil (6-8 y 3.53, con 6 salvados) agredió al médico del equipo y el administrador murió al accidentarse en su carro, cuando volvía de Managua.
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