Nuevos incidentes de produjeron en la noche del sábado a este domingo en Ankara y Estambul, donde los manifestantes intentaron acercarse a las oficinas del primer ministro turco, el islamista Recep Tayyip Erdogan, en las dos ciudades, informaron los medios turcos.
En la capital, Ankara, la policía dispersó con gases lacrimógenos y cañones de agua a una muchedumbre de varios millares de personas que se dirigían a la sede del jefe del Gobierno, cantando consignas hostiles contra Erdogan, anunció la agencia de prensa Anatolia. Los manifestantes replicaron lanzando ladrillos y destruyeron las vitrinas de varios comercios. Dos coches fueron incendiados, así como un kiosco de periódicos.
Según Anatolia, estos enfrentamientos dejaron 56 heridos entre las fuerzas de seguridad. Varios manifestantes fueron detenidos. Incidentes similares se produjeron en Estambul, en torno a las oficinas del primer ministro, en el barrio de Besiktas. La tranquilidad retornó este domingo por la mañana. La plaza Taksim y el pequeño parque Gezi, cuyo proyecto de supresión generó el viernes el movimiento de protesta antigubernamental, fueron ocupados durante toda la noche por cientos de manifestantes que festejaron la marcha atrás del primer ministro.
El Gobierno turco finalmente hizo concesiones el sábado, en el segundo día de violentas protestas en Estambul, donde la policía se retiró de la plaza Taksim, núcleo de la revuelta, después de haber actuado con extrema violencia contra los manifestantes. Enfrentado a una de las mayores oleadas de protesta desde su llegada al poder en 2002, Erdogan ordenó a la policía que se retirara de la plaza Taksim y del parque Gezi, donde está previsto construir un proyecto urbanístico que desató la ira popular. Según el ministro del Interior, Muamer Guler, 53 civiles y 26 policías resultaron heridos durante los dos días de violencias en Turquía, y 939 manifestantes fueron detenidos en 48 ciudades del país.