Lucía Navas
Hay que dejar que el mercado defina si conviene o no a los productores nicaragüenses sembrar más frijol negro. Esa es la postura de Luis Arévalo, gerente general de la Bolsa Agropecuaria de Nicaragua SA (Bagsa), para quien no es conveniente forzar desde las entidades de Gobierno cambiar la matriz de producción de este rubro.
El Gobierno ha planteado a los productores que se duplique el área de siembra de frijol negro, con el objetivo de responder a la demanda de alimentos que tiene Venezuela.
De hecho la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) propone que en cinco años se cambie la matriz de producción local, a fin de que el cincuenta por ciento pase a ser frijol negro, reduciendo el área destinada para frijol rojo.
Para Arévalo la realidad se impondrá en el sentido de que el cambio de la matriz que resulte será la que el mercado establezca. “Si hay más mercado para el frijol rojo, se va a sembrar con un precio, e igual pasará con el frijol negro. Los productores son sabios y sabrán qué tipo van a sembrar de acuerdo a la conveniencia”, afirmó.
Para 2013 se ofrece a los campesinos semillas, insumos y 800 córdobas fijos por quintal de frijol negro, con el propósito de obtener 10,000 manzanas de siembra, el doble del ciclo pasado.
Arévalo recordó además que la mayoría de los productores siembran frijol rojo para autoconsumo y el excedente se exporta principalmente a Centroamérica. “No podemos olvidar que en Centroamérica somos mestizos y nos gusta el frijol rojo”, mencionó.
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