Elízabeth Romero
Los familiares de Verónica y Elsa Molina Reyes, de 40 y 46 años, respectivamente, denunciaron ayer que tras ser capturadas por policías en una casa en Villa Flor Sur, no han podido ser localizadas en las delegaciones policiales.
Lesbia Esther Molina y Dikly Álvarez permanecían ayer frente al portón principal de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), donde preguntaban por el paradero de ambas parientes.
Denunciaron que una patrulla policial integrada por seis personas, en su mayoría vestidas de civil, sacaron a las dos hermanas sin que presentaran orden de captura ni de allanamiento. Tampoco les expresaron los motivos de la captura.
Esto les llevó a recorrer desde la noche del miércoles varias delegaciones policiales, incluida la DAJ, sin que alguna autoridad les confirme la detención de sus parientes.
El vocero policial, comisionado mayor Fernando Borge, dijo que las mujeres estaban bajo investigación por estar, presuntamente, ligadas a un caso “importante” en el Distrito Siete.
Según la ley, a la hora de captura de un ciudadano, las autoridades deben comunicarle los motivos de la misma y deben presentarle una orden judicial o policial, lo cual no ocurrió.
“Estamos hablando de detenciones ilegales”, explicó el abogado de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, Pablo Cuevas, quien frente a la DAJ registró la denuncia.
Después de recorrer los distritos Seis y Siete, donde supuestamente fueron conducidas inicialmente las arrestadas, fueron buscadas en la DAJ donde en horas de la mañana de ayer les confirmaron su detención, pero al mediodía cuando pretendieron pasarles alimentación les negaron su presencia y nadie les explicó dónde estaban.
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