El 9 de mayo de 2013, un buque oficial del gobierno filipino disparó con armas automáticas contra el barco pesquero taiwanés “Guang Da Xing N° 28”, en aguas donde colindan las zonas económicas exclusivas de Taiwán y Filipinas, a 164 millas náuticas del extremo sur de Taiwán, asesinando al pescador taiwanés Hong Shi-cheng, de 65 años. Este ataque constituye una grave violación del derecho marítimo internacional, y la muerte del señor Hong no es una “pérdida accidental”, como afirma el gobierno de Filipinas.
Ante este grave incidente, el Gobierno de la República de China exigió al gobierno de Filipina para que cumpla con los cuatro puntos solicitados:
1. Ofrecimiento de una disculpa oficial.
2. Indemnización estatal a la familia del pescador asesinado.
3. Investigar el hecho y castigar a los culpables.
4. Acelerar las negociaciones para un acuerdo pesquero entre Taiwán y las Filipinas.
Estas cuatro demandas están sustentadas y respaldadas por las leyes internacionales.
Hasta estos momentos el gobierno filipino solo ha efectuado una disculpa a través del vocero presidencial señor Edwin Lacierda, donde expresa que el incidente mortal fue “sin intención” y ha enviado a un representante del presidente filipino a Taiwán, para expresar su profundo pesar y disculpas a la familia del pescador Hong Shi-cheng y al pueblo de Taiwán por la desafortunada pérdida de una vida.
La República de China está al tanto de la disculpa del gobierno filipino, pero la explicación sobre la muerte violenta del señor Hong, tachada como una pérdida “no intencional” es inaceptable, ya que, según las afirmaciones del gobierno filipino, el caso está todavía siendo investigado y aún no se ha cerrado, por tanto la definición de “sin intención” no tiene base.
El excesivo e innecesario uso de la fuerza, contra el barco pesquero taiwanés, en una zona de aguas superpuestas de los dos países violando leyes internacionales y la Ley del Mar (Unclos 1982) es un indignante comportamiento, que no debe ni puede ser tolerado por la comunidad internacional.
Lo lamentable de este incidente mortal es que el personal entrenado de un barco oficial filipino abrió fuego con armas automáticas contra un barco pesquero desarmado, que no había causado ninguna provocación, asesinando a sangre fría al señor Hong, en un hecho de violencia inaceptable. El buque filipino escapó de la escena sin ofrecer asistencia, luego de inutilizar el barco y matar al pescador. Estas maniobras claramente van en contra de las leyes internacionales y principios humanos.
Los filipinos han dicho que el barco pesquero taiwanés provocó el incidente rozando su embarcación. La inspección realizada por el gobierno de Taiwán al barco pesquero “Guang Da Xing N° 28” reveló que no hay evidencias que apoyen esta posición. Teniendo en cuenta que, además, el barco es de aproximadamente 15 toneladas, y el buque filipino es seis veces mayor, nadie puede imaginarse que dicha acción haya ocurrido.
Hasta ahora, hemos recibido cinco versiones diferentes de una respuesta del gobierno de Filipinas. Esto demuestra una falta de coherencia en la posición de Filipinas, y sugiere una falta de sinceridad.
Como respuesta, Taiwán ha puesto en marcha 11 medidas, y las mantendrá hasta que reciba una respuesta positiva, concreta y adecuada por parte de Filipinas en relación con las cuatro demandas del gobierno de la República de China.
Consideramos al pueblo filipino nuestro amigo; viven y trabajan en Taiwán 87,000 filipinos. Inculcamos a nuestros ciudadanos a tratarlos bien, y nuestro Gobierno continuará brindándoles un ambiente agradable.
Deseo reiterar que la República de China (Taiwán) es un país pacífico, amante de la paz mundial, que protege la soberanía, dignidad y los intereses de todos sus ciudadanos, especialmente de los pescadores taiwaneses que pescan en la zona de superposición compartida con otros países. El autor es consejero de prensa de la Embajada de Taiwán en Nicaragua
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